Espina bífida

Defectos del tubo neural

La espina bífida es una malformación congénita del tubo neural, una estructura presente en el embrión que comienza su formación en la quinta semana del embarazo y de la que se origina el sistema nervioso central. La característica principal de esta malformación es la fusión incorrecta de uno o varios arcos vertebrales (vertebras cervicales que forman la columna vertebral) posteriores durante la gestación desprotegiendo a la médula espinal.

La médula espinal es la región del sistema nervioso central que se encarga de conducir los impulsos nerviosos (ondas eléctricas neuronales) a los nervios raquídeos o nervios espinales, éstos se prolongan desde la médula espinal atravesando los orificios vertebrales y distribuyéndose por todo el organismo. La médula espinal comunica el encéfalo con todo el cuerpo y es un elemento de vital importancia para el correcto funcionamiento del sistema nervioso. Dentro de la espina bífida se contemplan dos categorías, la espina bífida oculta, en la que ni los nervios ni la médula espinal están alterados, pero aparece un pequeño lipoma o tumor benigno, una mancha oscura o vellosidad sobre la zona afectada por el defecto de las vértebras.

La otra categoría sería la espina bífida quística o abierta, en este caso la malformación es mucho más grave y la lesión o defecto del tubo neural se muestra como un claro abultamiento en forma de quiste en la espalda. A su vez se distinguen, dentro de esta categoría, otros dos tipos, por un lado la espina bífida abierta meningocele, en la que varias vértebras tienen una abertura por la que aparece un quiste lleno de líquido cefalorraquídeo o LCR, líquido que baña el cerebro y toda la médula espinal. Esta malformación es la menos grave dentro de la gravedad de la categoría y afecta en menor grado a las funciones locomotoras.

El otro tipo sería la espina bífida abierta mielomeningocele, en esta malformación el quiste contiene raíces nerviosas de la médula espinal y membranas, algo que no se da en la categoría anterior. En ocasiones, la médula espinal y los nervios quedan al descubierto y se hace necesaria la cirugía nada más nacer el bebé para evitar posibles infecciones.

Las consecuencias de la espina bífida son varias dependiendo del tipo de malformación, problemas en los tejidos cerebrales fruto de la acumulación del líquido cefalorraquídeo, posiblemente por la dificultad de que éste pueda circular correctamente, es lo que se denominaría hidrocefalia. A su vez, de la hidrocefalia se derivarían otros problemas y enfermedades graves para el cerebro y el buen funcionamiento del sistema nervioso. Formación de quistes, alteraciones del aparato locomotor, parálisis, disminución o pérdida de la sensibilidad por debajo de la lesión al no poder ser recibidos correctamente los impulsos nerviosos, trastornos del sistema genito-urinario y diversos problemas más.

Evitar, o al menos reducir significativamente la posibilidad de que el futuro bebé pueda sufrir espina bífida es sencillo, tomar los suplementos de ácido fólico necesarios durante los dos primeros meses de embarazo, y decimos dos meses basándonos en el estudio realizado por el Instituto de Salud de la Universidad de Adelaida Robinson, del que hablábamos en el post Ácido fólico y asma infantil. En él, los expertos indicaban que los suplementos realizaban su papel en los primeros meses, posteriormente seguir tomándolos podría ser perjudicial y el riesgo de asma en los niños se incrementaba. Tras los dos meses de suplementos, lo ideal sería disfrutar de una dieta sana y rica en productos frescos y naturales como los que se contemplan en la Dieta Mediterránea, el aporte en nutrientes y ácido fólico será el correcto para el buen desarrollo del feto durante las semanas del embarazo.

Sabemos que se han realizado grandes avances quirúrgicos que mejoran la calidad de vida de los niños que sufren espina bífida, un ejemplo es la cirugía para controlar la vejiga u otras medidas que mejoran la sensibilidad de los nervios. Pero para evitar que los bebés puedan sufrir espina bífida, lo mejor es adoptar las medidas preventivas oportunas que hemos mencionado.

Es muy importante adquirir conciencia de las necesidades nutricionales durante el embarazo y ponerse en manos de los especialistas para que nos aconsejen los pasos más oportunos a seguir en la dieta, con ello lograremos evitar muchos problemas y defectos de nacimiento.

Foto | Euthman

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...