Es poco probable que la depresión en el embarazo afecte al feto y provoque problemas emocionales o de conducta

Una investigación concluye que es muy poco probable que la depresión en el embarazo afecte al feto, provocado que en un futuro el niño pueda sufrir problemas emocionales o de conducta. Los expertos sugieren que la relación en realidad es genética y que las madres con depresión prenatal sufren en un futuro depresión, afectando a los niños, de ahí los problemas emocionales y de conducta.

Depresión prenatal

Según los resultados de una investigación realizada por expertos del King’s College de Londres (Reino Unido), es muy poco probable que la depresión en el embarazo afecte al feto y provoque problemas emocionales o de conducta tras el nacimiento. En anteriores investigaciones se había concluido que la depresión en el embarazo podía afectar al feto en desarrollo, “programándolo” y provocando que en un futuro tuviera problemas emocionales y conductuales.

Sin embargo, este nuevo estudio desmiente estas conclusiones, apuntando que en estos estudios no se han realizado las siguientes consideraciones, que madre e hijo están genéticamente relacionados y que las asociaciones que se han encontrado en relación a los problemas emocionales y de conducta, pueden tener un origen genético, no teniendo nada que ver la depresión prenatal. Otra consideración es que es probable que las madres que sufren depresión en el embarazo también sufran posteriormente depresión a medida que los niños crecen, por lo que el comportamiento de los niños podría ser atribuido a que están expuestos a la depresión materna.

Para llegar a esta conclusión, se analizaron los datos de 22.195 madres y 35.299 niños de Noruega. Niños y niñas estaban relacionados entre sí de diferentes formas, eran gemelos idénticos, mellizos, hermanos y hermanas, hermanastros y hermanastras, también había una muestra de hijos únicos. La información obtenida permitió identificar la importancia y peso de la transmisión genética para explicar las asociaciones encontradas en relación a la depresión prenatal y a los problemas de conducta infantiles, según los resultados, esta asociación se explicaba por la herencia genética.

La relación con los problemas emocionales infantiles se explicó por la combinación de la transmisión genética y la exposición a los síntomas depresivos maternos en la infancia. Los expertos comentan que las mujeres que sufren depresión en el embarazo, a menudo temen que tenga efectos perjudiciales en sus futuros bebés, para ellas, los resultados de este estudio deberían ser una buena noticia, ya que como hemos comentado, se sugiere que es muy poco probable que la depresión pueda afectar al bebé en desarrollo y tenga un efecto potencialmente negativo en él.

Los investigadores aseguran que en la actualidad se pueden identificar perfectamente los mecanismos de riesgo ambiental y riesgo genético, al aplicar las técnicas de identificación en este estudio se ha encontrado que la relación entre la depresión prenatal materna y el desarrollo emocional y conductual tiene principalmente un origen genético. Hacen hincapié en decir que los resultados muestran que la depresión en el embarazo parece no tener efectos directos sobre el desarrollo del feto, pero no minimizan la importancia de que las mujeres que experimentan depresión durante el embarazo reciban la atención y el apoyo adecuado.

De todos modos, será interesante esperar a nuevos estudios que ratifiquen los resultados, no es la primera ni la última vez que los resultados de un estudio terminan siendo refutados por otro. Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la página científica The Lancet Psychiatry.

Foto | sergio santos

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