En ocasiones el embarazo es un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular

Los expertos advierten que, en ocasiones, el embarazo es un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular, sobre todo si se sufren trastornos relacionados con la tensión arterial. El nacimiento del bebé no elimina estos riesgos, quizá, aparentemente parecen resolverse, pero lo cierto es que hay que realizar un seguimiento y controles regulares.

Enfermedades cardiovasculares tras el embarazo

El coordinador del Grupo de Trabajo de Hipertensión y Enfermedad Cardiovascular de Semergen (Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria) comenta que, en ocasiones, el embarazo es un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular, pone en riesgo la salud del corazón a lo largo de toda la vida, por eso es necesario que tras el parto se realice un seguimiento y control de la evolución de las mamás.

Los expertos comentan que hasta un 8% de las embarazadas sufren trastornos relacionados con la tensión arterial que pueden derivar en preeclampsia y eclampsia, así como partos pretérmino espontáneos que pueden ser un factor de riesgo de ictus, infartos y enfermedades cardiovasculares, y un 92% padecen diabetes gestacional. Todos los datos han sido obtenidos de los estudios realizados por distintas sociedades científicas, resultados que apuntan a que, en ocasiones, y como ya hemos comentado, el embarazo es un factor de riesgo e incluso un factor de excelencia que causa una enfermedad cardiovascular.

Por eso se marca un objetivo, poder prevenir y garantizar la salud cardiovascular en las mujeres que han estado embarazadas mediante el control de los factores de riesgo existentes. Según comentan los expertos, un 75% de las mujeres que tuvieron complicaciones como las antes comentadas durante el embarazo, no se someten a un seguimiento médico después del parto, como si todo se hubiera acabado tras el nacimiento del bebé.

El organismo de las mujeres está preparado para afrontar los cambios que en él se producen durante la gestación, el embarazo no es el primer factor de riesgo cardiovascular, pero dado que está sometido durante un periodo mantenido a un sobreesfuerzo metabólico y cardiovascular y que existen factores que acrecientan el riesgo, por ejemplo, la edad tardía a la que se tiene el primer hijo, los hábitos de vida, etc., el resultado es que se favorece la aparición de factores de riesgo cardiovascular, hipertensión, hipercolesterolemia, tabaquismo, sedentarismo, obesidad y diabetes mellitus.

Después de dar a luz es necesario controlar dichos factores independientemente de si se han tenido o no complicaciones durante el embarazo. Algunos expertos apuntan que el hecho de que sólo un 30% de las mujeres que han sufrido diabetes gestacional acudan a realizar controles de la glucemia tras el parto para determinar si tienen riesgo de sufrir diabetes tipo 2, demuestra que algo no se está haciendo correctamente. Lo lógico sería que el 100% acudiera a realizar las pruebas y el seguimiento.

Se considera necesario que se implique a las matronas como figuras clave que pueden derivar a las mujeres que han dado a luz al médico, especialmente aquellas que han sufrido complicaciones como las antes comentadas y están en riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular. Según las investigaciones, con el embarazo y sufriendo hipertensión gestacional, el riesgo de sufrir posteriormente un infarto o ictus se multiplica hasta por dos, en el caso de la preeclampsia se multiplica por tres, y si existe una afectación placentaria y del crecimiento fetal, el riesgo se multiplica por cuatro. Los expertos apuntan que en el caso de que se produjera una muerte intrauterina, el riesgo cardiovascular se multiplicaría hasta por siete.

Los cardiólogos del Hospital La Paz de Madrid, siguen a pacientes que han sufrido un ictus o un infarto que hace 20 años habían tenido un trastorno de la tensión arterial en el embarazo, estos problemas se podrían haber evitado o, al menos, reducido significativamente, si tras el parto se hubiera realizado un seguimiento. Por ello se advierte a las mujeres que han tenido alguno de los problemas descritos, que deben cuidarse a lo largo de toda la vida y realizar controles periódicos. Cierto es que en algunos casos, tras dar a luz la tensión se normaliza, pero los expertos comentan que se trata de una falsa ilusión de que se ha producido una curación, por lo que es necesario concienciarse de que es necesario seguir realizando los controles independientemente de este resultado.

Os recomendamos leer este artículo publicado en la página web de Semergen y seguir los consejos que brindan los profesionales, ya que es un modo de aumentar las posibilidades de tener una buena salud y disfrutar de los hijos.

Foto | Mohd Fazlin Mohd Effendy Ooi

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...