El ejercicio físico en el embarazo mejora el corazón del futuro bebé

Una nueva investigación ha demostrado que el ejercicio físico en el embarazo mejora el corazón del futuro bebé y, además, permite a la madre que pueda recuperar su peso inicial después del parto de una forma más rápida.

Practicar ejercicio físico en el embarazo

Siempre hemos hablado de los beneficios que ofrece el ejercicio moderado practicado regularmente durante el embarazo, ayuda a mantener el peso, se reduce el riesgo de sufrir estrés y ansiedad, mejora el crecimiento de la placenta, disminuye el riesgo de cesárea, el tiempo de parto, el riesgo de parto prematuro, tener un bebé con macrosomía, la diabetes gestacional, etc.

Una nueva investigación llevada a cabo por expertos de la Universidad Politécnica de Madrid y el Hospital Universitario de Torrejón, añade un beneficio más, según los resultados, el ejercicio físico en el embarazo mejora el corazón del futuro bebé y favorece la recuperación del peso inicial tras el parto.

En la investigación participaron 120 mujeres embarazadas sanas que fueron divididas en dos grupos, uno actuó como grupo de control y el otro, realizó ejercicios físicos moderados desde las 8-10 semanas del embarazo. Al finalizar el ensayo se constató que las madres del grupo que realizó ejercicio físico, tuvieron mejores resultados que las del grupo de control en relación a dos parámetros analizados que son de importancia y que están relacionados con el bebé, la fracción de eyección cardíaca fetal y el índice de pulsatilidad del ductus arterioso.

Una de las responsables del estudio comenta que se ha logrado demostrar científicamente que practicar ejercicio durante el embarazo desde el primer trimestre, es seguro para el feto desde un punto de vista cardiológico. El ejercicio físico podría suponer una ventaja adaptativa en el periodo intrauterino en los fetos de las madres físicamente activas, por lo que el beneficio es compartido por madres y bebés.

Por otro lado, se ha constatado que la recuperación física tras el parto se realiza mucho antes en las madres que han estado practicando ejercicios físicos durante la gestación, a esto hay que añadir que gozaban de mayor bienestar psicológico, aunque esto ya se sabía a través de estudios que se habían realizado anteriormente. A partir de estos resultados, se aboga por un embarazo activo como un factor que contribuye al bienestar del feto y de la madre. Por ello, los investigadores consideran necesario concienciar a las mujeres y a su entorno, que realicen ejercicio físico como una forma de prevenir posibles complicaciones de salud durante el embarazo, el parto y tras el parto.

El estudio da carpetazo al mito de los posibles efectos negativos del ejercicio físico practicado por la madre durante el desarrollo fetal. Los expertos comentan que las instituciones hospitalarias y los profesionales sanitarios encargados del cuidado de la salud de las mujeres embarazadas, deben recomendar que las mujeres realicen ejercicio físico de forma regular, ya que se trata de una línea de actuación que pude ayudar a mejorar la salud de madre e hijo.

Por supuesto, es necesario seguir un plan establecido, es decir, un programa de ejercicios que sea moderado y supervisado por profesionales. Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la página web del Universidad Politécnica de Madrid, y en este otro publicado en la revista científica Ultrasound Obstet Gynecol.

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