El consumo de tabaco y alcohol durante el embarazo multiplica el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante

Los resultados de un estudio observacional muestran que el consumo de tabaco y alcohol de forma conjunta durante el embarazo, multiplica el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante en casi 12 veces. Según los expertos, se trata del primer estudio que analiza por primera vez la exposición dual (tabaco y alcohol) con el riesgo de SMSL.

Fumar y beber durante el embarazo

Según los resultados de un estudio publicado en la revista científica The Lancet, el consumo de tabaco y alcohol durante el embarazo multiplica el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante. El estudio de carácter observacional ha analizado los datos de 10.088 mujeres, 11.892 embarazos y 12.029 fetos a los que se les realizó un seguimiento de 12 meses tras el parto. El objetivo del trabajo era determinar la asociación entre el consumo prenatal de alcohol y tabaco y el riesgo de SMSL, siendo el primer estudio que explora los tres parámetros.

En un primer paso, se utilizó el modelado de trayectoria grupal para asignar embarazos individuales a grupos de exposición, incorporando cantidad, frecuencia y tiempo de exposición prenatal. En el segundo paso se descartaron aquellos factores de confusión que podían alterar los resultados en cada uno de los grupos de exposición. Los resultados parecen no dejar lugar a dudas, si una futura mamá fuma y bebé alcohol durante la gestación, provoca que el futuro bebé tenga hasta 12 veces más riesgo de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante.

Los expertos comentan que muchos estudios han abordado esta relación por separado, identificando al alcohol y al tabaco como factores de riesgo de SMSL, por lo que cuando se ha estudiado uno de los valores (sea alcohol o tabaco), no se ha considerado el otro. En esta nueva investigación se sugiere que una exposición combinada tiene un efecto sinérgico sobre el riesgo de síndrome de muerte súbita, siendo mucho mayor que la exposición de un solo parámetro. Cierto es que este resultado se podría deducir, pero era necesario realizar una investigación que lo documentase.

Claro, que al ser un estudio de carácter observacional, hay que tener en cuenta que la información recabada sobre el consumo de alcohol y tabaco se basó en cuestionarios que las mujeres cumplimentaron y para hilar más fino habría sido interesante contar con datos reales de consumo. Con el modelo de trayectoria grupal se clasificaron los patrones de cantidad y frecuencia de consumo de alcohol y tabaco durante cada mes de embarazo, definiendo cinco trayectorias de consumo con el alcohol y siete con el tabaco. Así mismo, se crearon dos variables en dos niveles para las mujeres que sólo bebían o fumaban, incluyéndose variables como sin tabaco durante el embarazo, abandonando el hábito en el primer trimestre de la gestación, dejar de fumar después del primer trimestre, etc., lo mismo se hizo con el alcohol.

Se tuvieron en cuenta la edad materna, la raza, el estado civil, la educación, los antecedentes de diabetes, el IMC de las futuras madres, etc., variables con las que se redujeron los posibles sesgos que podían surgir a la hora de predecir la relación entre tabaco y alcohol, con el riesgo de muerte súbita del bebé. Tras analizar los resultados, se constató que el riesgo de SMSL aumentaba casi 12 veces en los bebés cuyas madres bebían y fumaban tras superar el primer trimestre del embarazo, en comparación con las madres no expuestas a estos hábitos o sólo expuestas durante el primer trimestre del embarazo. Se concluye que la exposición dual se asoció con un riesgo sustancialmente mayor que cualquiera de las exposiciones consideradas de forma individual.

Dado que fumar y beber alcohol durante el embarazo, afecta a los bebés una vez que han nacido, se considera que es necesaria una investigación en profundidad sobre cómo interactúan las toxinas prenatales del alcohol y el humo del tabaco para provocar la muerte súbita relacionada con el sueño durante el período posnatal. Pero esta no es la única línea de investigación que surge como resultado del estudio como, por ejemplo, determinar los efectos biológicos independientes de la exposición prenatal al alcohol y la nicotina que convergen en diferentes niveles, como los neuroquímicos, las respuestas inmunológicas, etc. El estudio que podéis leer aquí es extenso y merece la pena darle un vistazo para conocer hasta qué punto son peligrosos tabaco y alcohol durante la gestación, por ello y como han indicado muchos expertos a lo largo de años, hay que tener tolerancia cero ante ellos.

Foto | Mohammed A. Fadil

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