Detectar anomalías cerebrales en los fetos con una imagen por resonancia magnética

Una investigación concluye que es necesario utilizar la imagen por resonancia magnética (IRM), a la hora de detectar y evaluar anomalías cerebrales en los fetos. Gracias a esta tecnología se pasa de un nivel de precisión del 68% con el diagnóstico actual, a un 93% si se utilizan las IRM.

Anomalías fetales

Una investigación de cinco años de duración, desarrollada por expertos de la Universidad de Sheffield (Reino Unido), ha tenido como cometido evaluar el uso de la imagen por resonancia magnética (IRM) para detectar anomalías cerebrales en los fetos. Los resultados muestran que esta técnica podría ser de gran ayuda para proporcionar un diagnóstico más preciso sobre una posible anomalía en el cerebro del futuro bebé.

Hasta la fecha y desde hace algunos años, la imagen fetal por ultrasonidos ha sido el pilar de los programas de detección y exploración de las anomalías fetales, sin embargo, no es una técnica precisa, ya que determinadas limitaciones físicas y otros factores técnicos, pueden originar imágenes poco precisas que podrían derivar en diagnósticos erróneos.

El cerebro del bebé es un área que preocupa especialmente, ya que es uno de los “puntos calientes” en lo que se refiere a las anomalías del desarrollo, a esto hay que sumar las diferentes patologías clínicas que pueden provocar pequeños cambios en las imágenes recibidas, y que podrían derivar en diagnósticos erróneos, algo que se constata en este estudio.

Pues bien, los expertos consideran que el IRM puede ser un complemento de las ecografías que se realizan a partir de la semana 18 del embarazo. El objetivo del estudio era evaluar la eficacia de esta tecnología para obtener diagnósticos prenatales fiables. En el investigación participaron 750 mujeres que estaban embarazadas como mínimo de 18 semanas, en todos los casos se tenía la sospecha de que podía existir algún tipo de anomalía cerebral en el feto, sospechas basadas en los exámenes prenatales habituales. Las imágenes obtenidas por IMR fueron evaluadas por un panel independiente de expertos, que se encargaron de compararlas con las obtenidas en el diagnóstico habitual.

Parece que los resultados no dan lugar a dudas, el examen habitual realizado por ultrasonidos ofreció un diagnóstico correcto en un 68% de los casos, teniendo en cuenta que es la técnica que se ha estado utilizando durante los últimos años, se podría decir que su precisión deja mucho que desear. Sin embargo, complementando esta prueba con las imágenes obtenidas por resonancia magnética dos semanas después, la precisión del diagnóstico se elevó hasta el 93%. A esto hay que añadir que las IRM corrigieron un 25% de diagnósticos erróneos, lo que hace que los expertos recomienden su uso en este tipo de análisis fetales.

Un diagnóstico preciso de las anomalías cerebrales destacables, tiene importantes implicaciones terapéuticas, como ya hemos comentado en otras ocasiones, la detección precoz de los problemas de salud permite poner en marcha cuanto antes, tratamientos que pueden aliviar el problema o hacerlo más llevadero. Esta investigación ha puesto al descubierto que las herramientas que se han estado utilizando para diagnosticar anomalías cerebrales en los fetos son poco precisas, de ahí que se recomiende encarecidamente incluir en la práctica clínica la IRM.

Podéis conocer más detalles de esta investigación a través de este artículo publicado en la revista científica The Lancet.

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