Descubierta la presencia de microplásticos y nanoplásticos en la placenta humana

Un grupo de investigadores ha constatado que en la placenta humana se alojan microplásticos y nanoplásticos, materiales que pueden suponer un riesgo para el buen desarrollo y salud de los futuros bebés. Ahora se plantea realizar estudios en profundidad para determinar cómo estos materiales podrían interactuar con el futuro bebé y qué problemas de salud podrían provocar.

Contaminación de plásticos en la placenta humana

Un curioso estudio realizado por investigadores de varios hospitales italianos y la UNIVPM (Università Politecnica delle Marche) ha realizado un increíble descubrimiento, la presencia de microplásticos y nanoplásticos en la placenta humana. Estos resultados son motivo de preocupación, ya que se desconoce cómo pueden afectar estas partículas a los fetos en desarrollo, lo que obliga a realizar estudios en profundidad sobre el tema.

Lamentablemente los microplásticos y nanoplásticos están presentes en casi todos los medios, el agua, los alimentos marinos, las tierras de cultivo, y también en órganos y tejidos humanos. Hasta hace poco se aseguraba que no encerraban peligro para la salud, pero esta investigación realizada por el Centro Médico de la Universidad de Utrecht, ponía al descubierto que esta no era una conclusión válida, ya que su trabajo demostraba que las células inmunes que fagocitan microplásticos de un tamaño de 10 micras, mueren poco después, esto no ocurre en su actividad habitual con bacterias y otros cuerpos extraños.

Antes de seguir con la información de la investigación, merece la pena saber que los microplásticos primarios son aquellos materiales plásticos que se han fabricado originalmente para que sean de un tamaño de entre 0,1 y 5.000 micras. Los microplásticos secundarios son el resultado de la fragmentación del plástico y se denominan nanoplásticos, su tamaño varía entre 0,001 y 0,1 micras. Además de causar contaminación, microplásticos y nanoplásticos representan un riesgo para la vida marina y también para el ser humano tal y como se demostraba en el estudio citado.

Según la nueva investigación, las partículas plásticas presentes en la placenta, probablemente fueron consumidas o inhaladas por las futuras mamás, ya que como hemos comentado, están presentes en muchos lugares, en el agua, en los alimentos, en el aire, etc. Se analizaron las placentas de cuatro mujeres sanas que tuvieron un embarazo a término y parto sin complicaciones, en ellas se encontraron una docena de partículas plásticas, pero hay que tener en cuenta que sólo se analizó un 4% de cada placenta, por lo que la cantidad de plástico podría ser significativamente mayor.

La presencia de elementos que no deberían estar presentes en el organismo, y menos en la placenta, alerta a los investigadores sobre todo sabiendo que estas partículas pueden integrar bisfenol A (BPA) y otros componentes químicos que podrían afectar al desarrollo y futura vida de los bebés. Otra preocupación es la posibilidad de que estos nanomateriales podrían introducirse en las células humanas provocando problemas de salud, pero es un tema que se está estudiando y todavía no se han dado a conocer conclusiones.

Los expertos comentan que debido al papel tan importante que tiene la placenta en el desarrollo fetal, la presencia de partículas plásticas potencialmente dañinas es motivo de gran preocupación, ya que además de lo antes comentado, podrían provocar respuestas inmunitarias peligrosas. En fin, se trata de un trabajo que sienta las bases para que se lleven a cabo nuevas investigaciones que permitan determinar los riesgos de los microplásticos y nanoplásticos para los fetos en desarrollo.

Os recomendamos acceder a la investigación a través de este artículo publicado en la revista científica Environment International, las conclusiones de los investigadores dan mucho que pensar.

Foto | Torsten Mangner

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...