¿Cómo asumir el entrenamiento físico durante el embarazo?

Estudios afirman que los ejercicios de alta exigencia física disminuyen las labores de parto. Pero cómo afrontar el entrenamiento durante la gestación. Acá algunas recomendaciones

Ejercicio durante el embarazo

Foto: saludpelvica.com en Pinterest

Los expertos tienen variedad de criterios sobre el ímpetu de la actividad física durante la dulce espera. Lo más cautelosos aconsejan caminatas, pilates, yoga y natación, pero hay más opciones. Lo importante es educarse sobre cómo asumir el entrenamiento físico durante el embarazo.

En Instagram se han popularizado etiquetas como #mamfitness o #fitmom, acompañadas de embarazadas ejercitándose. Las fotos destacan por la exigencia de las actividades mostradas, aún cuando la mayoría de los ginecólogos asocian mayor intensidad de movimiento con partos prematuros y otras consecuencias. Aunque el ejercicio aguarde múltiples beneficios, no hay que dejarse llevar por las modas. Tras una correcta evaluación médica y el asesoramiento de personal cualificado, se pueden asumir rutinas que resulten provechosas. 

Ejercicio durante el embarazo ¿Qué hay de ello?

Un estudio realizado entre la Universidad Politécnica de Madrid y la Universidad Western Ontario concluyó que el ejercicio acortaría unos 50 minutos el tiempo de parto. Además, mejora el estado anímico, ayuda a descansar mejor, disminuyen problemas de ciática y náuseas y previene la preeclampsia, así como la diabetes y el sobrepeso. Como si fuera poco, fortalece los músculos para enfrentar la labor de parto, potencia la resistencia y ayuda a que la recuperación sea mucho más rápida.

Si estás embarazada y tienes hábitos sedentarios, es bueno que comiences a ejercitarte. Hazlo bajo supervisión médica y de la mano con expertos. Constituye un básico que cada ejercicio se acople a tu condición física, la semana en que te encuentres y tus posibilidades.

¡Nada de ejercicios genéricos! Necesitarás un trato personalizado porque en cada trimestre será más conveniente un ejercicio que otro. Normalmente se contempla un máximo 40 min de ejercicio físico para las embarazadas, con una regularidad de tres días por semana. Tras 20 años de pruebas, muchos sugieren el ejercicio cardiovascular para ejercitar el corazón, equilibrar la ganancia de peso y mantener la firmeza.

Sugerencias al momento de ejercitarte

Cerciórate de que los entrenadores estén calificados y tengan experiencia comprobable acompañando a mujeres gestantes. Es apropiado que tengan paciencia, y te brinden apoyo emocional y físico. En todo momento deben prevenir accidentes como caídas o traumas. Será un punto decisivo si trabajan en conjunto con ginecólogos, para hacer un plan acorde a tus necesidades reales.

En caso de inclinarte por la gimnasia, prefiere aquella diseñada especialmente para embarazadas. Favorecerá tus músculos y articulaciones, y te llenará de energía y vitalidad.  Recuerda comenzar cada jornada con un calentamiento suave de un máximo de siete minutos.

¡Prioriza tu bienestar y seguridad! Nada de posiciones estáticas por lapsos alargados. Tampoco rutinas que reten tu equilibrio, ya que que conllevan riesgos de traumatismos en el abdomen y caídas. Obvia las maniobras de Valsalva. Así se denomina a los intentos de exhalar con la glotis tapada o con la nariz y boca cerradas. Esto disminuye la oxigenación de tu pequeño. Evita además los cambios drásticos de posición, ya que podrías sufrir mareos.

Atiende a las señales de tu cuerpo. Si te notas cansada avisa. Si sientes dolor dílo a tu entrenador. Desconfía de las rutinas que encuentres en la web y no olvides que las disciplinas de contacto están totalmente prohibidas. Considera que si atraviesas un embarazo riesgoso, lo mejor es detener cualquier actividad física y reposar.

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