Cambios fisiológicos durante el embarazo

Los cambios físicos son insignificantes comparados con los cambios fisiológicos durante el embarazo, en el interior del organismo se pone en marcha toda una maquinaria y cambios con el objetivo de conducir a buen puerto la gestación.

Cambios en el cuerpo durante el embarazo

En otras ocasiones hemos hablado sobre los cambios que se producen en el organismo de la mujer durante el embarazo, pero se producen muchos más cambios de los que podemos imaginar, cardiocirculatorios, digestivos, renales, respiratorios, etc. Hoy queremos profundizar un poco más en este tema y enumerar los cambios fisiológicos durante el embarazo, hay que tener en cuenta que son cambios que en realidad se deberían denominar adaptaciones, cuya finalidad es facilitar la gestación y que ésta llegue a término.

Con el embarazo, el sistema cardiovascular se ajusta a las necesidades del embarazo y especialmente del bebé que se está gestando, este ajuste provoca la derivación de hasta 1 litro de sangre hacia la placenta, pero evidentemente, manteniendo la integridad cardiovascular materna. Para ello, la frecuencia cardíaca se incrementa, también se eleva el volumen de eyección, es decir, el volumen de sangre que el corazón expulsa a través de la arteria aorta. Los cambios en este sistema se acentúan a medida que avanza el embarazo, haciéndose especialmente notorios a partir del segundo trimestre de la gestación. A consecuencia de la adaptación del sistema circulatorio incrementándose la cantidad de sangre, la presión y sumando el tamaño del útero, pueden aparecer varices, aunque esto no es un cambio sino una consecuencia.

A nivel digestivo, los niveles de las hormonas provocan diferentes cambios adaptativos, algunos son pequeños y otros más significativos. Se produce una variación en la secreción salival, algunas futuras mamás tienen menos saliva y otras salivan en exceso, es lo que se denomina sialorrea. Aparece la acidez y se incrementan los eructos, esto es algo lógico debido a que los alimentos permanecen más tiempo en el estómago. Debido a que se está gestando un bebé, se incrementa en los intestinos la absorción de nutrientes, también se incrementa la absorción de agua. A todo esto hay que sumarle que se reduce la motilidad intestinal, es decir, el tránsito de los alimentos a través del intestino es más lento, lo que provoca estreñimiento. Hormonas como la gastrina o la secretina, responsables de la estimulación de determinados ácidos estomacales se ven afectadas por la gestación, por lo que las repercusiones a nivel digestivo y metabólico son notorias.

El sistema renal sufre cambios significativos, el aumento de la hormona progesterona responsable de mantener el embarazo y el aumento de la renina, proteína que segregan células del riñón, provoca una retención de agua e iones, por lo que aumenta el volumen de fluido extracelular. Aumenta el flujo plasmático renal y por tanto se incrementa la filtración que los riñones deben realizar, por lo que se debe acudir en más ocasiones al baño. Otro apunte a tener en cuenta, se reduce la motilidad del sistema genitourinario o urogenital formado por todos los órganos del sistema urinario.

En el aparato respiratorio la progesterona tiene un efecto directo, aumenta el esfuerzo ventilatorio, se incrementa el consumo de oxígeno paulatinamente y acompañando el transcurso del embarazo, de ahí que en las últimas semanas de gestación cueste un poco más respirar. Durante el último trimestre, el útero ocupa un espacio que complica los movimientos del diafragma, sin embargo, el volumen de respiración aumenta de forma significativa hasta en un 40%, algo lógico teniendo en cuenta que hay que proveer al futuro bebé de oxígeno. El aumento de la ventilación es mayor que el aumento de las necesidades de oxígeno y la producción de CO2, por lo que aparece una alcalosis respiratoria compensada, es algo similar a lo que sienten las personas que ascienden a altitudes elevadas, como por ejemplo los escaladores. El bajo contenido de oxígeno del aire estimula la respiración, lo que hace que se pierda demasiado CO2 y aparezca una alcalosis respiratoria, el riñón la intenta compensar con la excreción de bicarbonato plasmático para mantener el pH en 4’7.

Otros aspectos fisiológicos que varían son la producción de leucocitos (se incrementa), aumenta el volumen de agua corporal debido a la mayor reabsorción de agua que realiza el colon, se incrementa el fibrinógeno, una proteína soluble presente en el plasma sanguíneo y precursor de la fibrina, esta es responsable de la formación de coágulos de sangre, aunque en realidad se incrementan prácticamente todos los factores de coagulación. Podemos comprobar que el organismo se prepara eficazmente para prevenir cualquier posible problema. Como ya hemos indicado, durante el último trimestre del embarazo se incrementa hasta en un 50% el volumen de sangre, aumenta la masa eritrocitaria, es decir, el número de glóbulos rojos o hematíes, así como la cantidad de hemoglobina, una heteroproteína de la sangre que transporta el oxígeno. También varían significativamente los niveles de muchos componentes nutricionales, vitaminas, minerales, ácido fólico, albúmina, etc.

Próximamente trataremos los cambios a nivel endocrino en el embarazo y diversos aspectos metabólicos, no hay duda de que el embarazo provoca muchísimos cambios en el organismo de la madre, los cambios físicos que podemos apreciar son insignificantes comparados con todos los que se realizan en la maquinaria interna.

Foto | Schwangerschaft

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