34ª semana del embarazo

Octavo mes del embarazo

Te encuentras ya en la 34ª semana del embarazo, apenas quedan seis semanas para el parto contando desde el primer día de la última menstruación, pero hay que tener en cuenta que el nacimiento puede producirse entre la 37ª semana y la 42ª semana del embarazo. El cálculo de la fecha probable de parto ya se ha realizado, aunque solamente un pequeño porcentaje de las futuras mamás dan a luz en la fecha vaticinada.

En la treinta y cuatro semana del embarazo el feto ha alcanzado los 45 centímetros y su peso se establece en unos 2.150 gramos. El lanugo empezaba a caerse en la 32ª semana del embarazo, dos semanas después, prácticamente ha desaparecido, aunque todavía quedarán restos hasta la última semana de la gestación, en cambio el vernix caseoso se está haciendo más grueso, recordemos que el vernix es una materia grasa que recubre la piel del futuro bebé y la protege de rozaduras, endurecimiento, etc.

Los restos de lanugo se han ido incorporando al líquido amniótico y posteriormente han sido ingeridos por el feto, por lo que estos restos terminan incorporándose al meconio. El cerebro del bebé continúa desarrollándose y la producción de neuronas aumenta a mayor recepción de estímulos a través de los sentidos en el feto, las neuronas olfativas empezaron a desarrollarse en la 30ª semana del embarazo, su proliferación al cabo de cuatro semanas permite que el bebé pueda comenzar a apreciar olores haciendo que nuevas funcionalidades se incorporen en conexiones neuronales. El feto percibe el mundo que le rodea y parece estar alerta a los estímulos que recibe, las palabras de la madre o el padre provocan su respuesta.

En la treintaicuatroava semana del embarazo el espacio para moverse es mucho menor y por ello empieza a moverse menos, empieza a sentirse oprimido, sin embargo, las patadas en la parte superior del útero serán muy notables, es la zona donde todavía tiene algo más de espacio y se hace notar. El futuro bebé duerme y descansa mucho, pero como hemos dicho, está alerta ante los estímulos que recibe, por ello es recomendable el reposo y la tranquilidad para la futura mamá, los sobresaltos también afectan al feto.

En la 33ª semana del embarazo el útero sobrepasaba en 8 centímetros la barrera del ombligo, ahora ya son 14 centímetros, por tanto la presión que se ejerce sobre el esternón y demás órganos y sistemas de la madre es mayor. El resultado son dolores costales más pronunciados, dificultad en la respiración, retención de líquidos y otros síntomas que ya hemos descrito en anteriores semanas del embarazo, pero más pronunciados. La respiración se hace mucho más rápida, el diafragma está presionado por el sistema digestivo ahora desplazado, y por el útero, esto puede provocar algún que otro mareo y una sensación de ahogo temporal.

Es interesante reconocer las contracciones de parto, recuerda que estas contracciones muestran que el útero ha empezado a dilatarse preparando la salida del futuro bebé. Inicialmente las contracciones se realizan muy espaciadas, son como una presión con un ligero dolor que aumenta progresivamente y posteriormente desaparece, pueden ser intervalos irregulares espaciados en 20 minutos, en 10 minutos, etc. En las madres primerizas se suelen producir durante todo el día anterior al momento del parto. De todos modos, aunque ya es normal tener contracciones, sólo cuando se tengan 5 por hora será la señal inequívoca de que el parto ha comenzado.

Si todavía no se ha realizado la ecografía correspondiente al tercer trimestre del embarazo, posiblemente la prueba se haga efectiva en esta 34ª semana del embarazo, con ella se controlará la cantidad de líquido amniótico, su estado, se valorará el crecimiento fetal y diversos aspectos del futuro bebé para saber si todo se desarrolla según el plan establecido.

Foto | Chronic-shock

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