Un estudio brinda claves para el diagnóstico oportuno de la dislexia

Especialistas vascos encontraron un vínculo entre las capacidades auditivas de los menores y las habilidades lectoras. El hallazgo ayudaría a una detección temprana del trastorno.

Gracias a un estudio se podrá diagnosticar la dislexia

Un trastorno cognitivo de origen neurológico, que suele notarse con frecuencia en las aulas, es la dislexia. Se trata de una discapacidad para el aprendizaje específico de la lectura. Produce inconvenientes para reconocer las palabras, y afecta la escritura, la ortografía e incluso el habla.

Hasta hace poco, la mayor desventaja era su diagnóstico tardío. No obstante, un reciente estudio del Centro Vasco sobre Cognición, Cerebro y Lenguaje (BCBL por sus singlas en inglés),  abrió paso a la aplicación de nuevas estrategias para detectar a tiempo esta condición.

Un grupo de investigadores de esta institución, demostró que las capacidades auditivas de los infantes se relacionan con sus habilidades lectoras. De tal manera, que sería más sencillo descubrir qué niños son propensos a desarrollar dislexia, si se mide su capacidad de escucha.

Un experimento ayuda a detectar los riesgos de dislexia

El análisis reunió a 40 estudiantes del segundo al quinto grado de primaria. Para explorar la vinculación entre las habilidades lectoras y la capacidad auditiva, se les presentó un término inventado, una pseudopalabra que carece de significado, y se motivó a los infantes a repetirla cuando los científicos le preguntasen por ella.

Como resultado se obtuvo que los pequeños comprendieron mejor la palabra cuando iba precedida de frases que no incluían fonema, sino que estaban formadas sólo por ritmos y entonaciones (información prosódica.) En tal sentido, se pudo corroborar, que los infantes que no procesan correctamente tonos, acentos y entonaciones de lenguaje, presentan más impedimentos para decodificar adecuadamente fonemas y palabras, algo que está estrechamente vinculado con la destreza lectora y, por ende, con la dislexia.

Se debe tener en cuenta, que los fonemas hacen que el cerebro centre la atención auditiva cuando hay información relevante para la percepción de la lectura. De hecho, el cerebro tiene la cualidad de predecir cuándo aparecerán tales datos, y destina neuronas especiales para adaptarse a ellos. Por esta razón, se categoriza a la dislexia como un trastorno de orden neurológico, porque se origina de la incapacidad del cerebro para distinguir los ritmos y responder ante ellos.

El diagnostico y las medidas

Los especialistas vascos sugieren medidas que acompañen al diagnóstico de la dislexia. La propuesta incluye diferentes entrenamientos para ejercitar la percepción de acentos, entonaciones y tonos, y fortalecer los distintos ritmos del lenguaje. Si se aplican antes de que el infante alcance los nueve años de edad, es mucho más probable solucionar el problema.

Acciones sencillas como tocar el tambor, por ejemplo, ayudan a potenciar la percepción del ritmo y, poco a poco, del lenguaje, señaló la responsable de la investigación, Paula Ríos-López.

¿Cómo saber si el niño tiene dislexia?

Aunque hasta este momento sólo era posible identificar la dislexia a los nueve años de edad, hay señales que podrían indicar sus presencia: 

  • Impedimento para asociar los sonidos con las letras y viceversa.
  • Confusión al oír o pronunciar ciertas palabras y frases.
  • Dificultad para leer con un tono alto, y agrupando términos adecuadamente.
  • Problemas para escribir en el orden correcto.
  • Inconvenientes para rimar.

La ventaja del análisis, es que podrá acelerarse la detección de la dislexia, haciendo que los niños vivan su escolaridad y su adultez sin las complicaciones que implica este padecimiento. Si tu hijo muestra una dificultad inusual al momento de leer o asociar fonemas, evalúa su audición.

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