Un bebé de seis meses reconoce cuando un adulto le imita

Una investigación demuestra que un bebé de seis meses reconoce cuando un adulto le imita, y además le gusta, relacionándose con él e interactuando a pesar de que se trate de un desconocido. Se trata de un trabajo que explica en parte, algunas teorías relacionadas con el proceso de imitación y aprendizaje de los bebés.

Proceso de aprendizaje de los bebés

Un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Lund (Suecia), concluye que un bebé de seis meses reconoce cuando un adulto le imita y, además, les gusta porque perciben a quienes le imitan como más amigables. El estudio se titula “Reconocimiento de la imitación y sus efectos prosociales en bebés de 6 meses”, y proporciona nueva información para una mejor comprensión del desarrollo infantil.

En este trabajo, la autora principal del estudio se relacionó con diferentes bebés de seis meses de edad en sus hogares, jugando con ellos de cuatro modos distintos. Un juego se caracterizaba por imitar todas las acciones que realizaba el bebé, en el siguiente sólo imitaba las acciones corporales manteniendo la cara inmóvil, en el tercer juego la investigadora respondía con una acción diferente ante el comportamiento de los bebés, y en el último juego, la reacción de la investigadora imitaba a la de los padres, es decir, reaccionar en consecuencia cuando los pequeños quieren algo.

Los investigadores descubrieron que los bebés miraban y sonreían durante más tiempo y, además, intentaban acercarse con más frecuencia a ellos cuando imitaban sus acciones como si fuera el reflejo de un espejo. En base a los resultados, se considera que imitar a los bebés parece ser un modo efectivo de captar el interés de los pequeños y establecer vínculos con ellos. Los expertos comentan que los padres se sorprendieron al comprobar que sus pequeños participaban con satisfacción en estos juegos de imitación con personas desconocidas, del mismo modo, se sorprendieron con el comportamiento que tuvieron los bebés.

Durante el experimento de imitación se realizaron diferentes pruebas de comportamiento, por ejemplo, si el bebé golpeaba la mesa el investigador hacía lo mismo, entonces el pequeño golpeaba repetidamente la mesa mientras observaba lo que hacía el adulto. Los expertos comentan que incluso cuando imitaban a los bebés, pero sin mostrar ningún tipo de emoción (segundo juego), los bebés parecían reconocer que estaban siendo imitados, respondiendo con nuevos comportamientos a modo de prueba.

Los expertos explican que el trabajo ha sido muy interesante y gratificante, aunque se trata de un paso más en la comprensión de cuándo la imitación empieza a tener esos efectos, así como el papel del reconocimiento de la imitación, en la evolución de los bebés. Con este trabajo se ha probado que existe una clara consciencia de la imitación y que existe una correspondencia y comprensión entre el comportamiento propio y el comportamiento de quienes imitan.

Se ha especulado durante mucho tiempo que, a través de la exposición frecuente a ser imitado, los bebés aprenden en materia de normas culturales, rutinas, interacción, o que determinadas acciones compartidas van acompañadas de sentimientos e intenciones. Sin embargo, existe poca evidencia que respalde estas teorías. El estudio explica parte de ellas, y decimos parte, porque queda mucho por investigar y descubrir sobre la imitación y el aprendizaje a edades tan tempranas.

El estudio es interesante, podéis conocer todos los detalles a través de la página oficial de la Universidad de Lund, y en este artículo publicado en la revista científica Plos One.

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