Los celos y los niños, el ser humano en su más pura esencia

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¿Se ha planteado alguna vez el significado intrínseco de los celos entre hermanos?… Resulta tan habitual que se ha considerado una respuesta ante estímulos naturales. Si bien es cierto que la naturaleza del ser humano es, eminentemente, posesiva… territorio y propiedad, es muy importante manejar la situación con delicadeza, ya que una inadecuada respuesta ante los celos de un hijo en relación con un hermano, puede derivar en un serio problema de autoestima que condicione su vida de adulto y la forma en la que establezca sus relaciones futuras.

Un asunto tipificado.

Parece claro por lo tanto, que estamos ante el procedimiento para canalizar las respuestas procedentes de un estímulo. Un estímulo dañino y destructivo que se produce al comprobar que ha dejado de ser el foco de atención. Esta situación provoca una respuesta en el niño que, a fin de recuperar lo que le pertenece, comienza a comportarse de forma poco habitual y a tener respuestas inusuales.

Según los expertos, la forma de combatir los celos es a través de una estrategia basada en la participación activa del niño en relación con las necesidades del hermano menor acompañada de explicaciones sobre el por qué se produce esa situación de demanda extrema y excluyente. Bien tratados, los celos desaparecerán paulatinamente sin que dejen ninguna secuela en el menor.

Adicionalmente, los celos son el escenario idóneo para transmitir al niño una de sus primeras enseñanzas de vida.

Diferencia entre instinto y necesidad

Existen muchos padres que no saben identificar las diferencias que existen entre instinto y necesidades. Los instintos son respuestas poco racionales ante estímulos externos,los celos son un instinto mientras que su materialización se realiza en base a necesidades. Los niños sienten celos y los expresan a través de necesidades a las que los padres deben prestar atención.

Para los niños, sus padres y su hogar son el centro –principio y fin- de su mundo. Hasta que inician su etapa escolar y, principalmente hasta que cumplen los 6 años, edad en la que los surcos cerebrales relacionados con la comprensión, la asimilación de conceptos y el control de las frustraciones, comienzan a aparecer, los niños son seres en bruto que responden ante estímulos y necesidades de una forma nada racional. Es por esto que los padres deben tener muy presente que para el niño, un hermano menor es una amenaza que le quita tiempo, atenciones y cuidados y, es ésta la razón por la que aparecen los celos.

Minimizar el impacto de los celos

Conviene que el niño se sienta parte de la llegada de su hermano desde el comienzo. Lo más recomendable es que los padres expliquen al niño que va a tener un hermanito. Explicarle cómo se desarrollará el tiempo de embarazo así como qué significa exactamente, aplicado a su día a día, ayudará al niño a prepararse para la llegada del nuevo bebé.

Para minimizar el impacto de los celos en el niño, conviene seguir algunos consejos que se focalizan en la preparación mental del niño y la comprensión de un nuevo escenario familiar.

  1. Lleve al niño a los controles con su ginecólogo y permita que esté presente en las ecografías.
  2. Establezca un equilibrio o un procedimiento armónico entre las compras
    realizadas con motivo de la llegada del bebé y las compras que haga para el niño.
  3. Enseñe a su hijo sus ecografías, vídeos y fotos de usted embarazada de él con objeto de lograr que el niño comprenda la situación y sienta que con él se vivieron las mismas experiencias.
  4. Responda claramente a todas las preguntas que le haga su hijo. La honestidad y la naturalidad con la que se aborde el tema, es la clave de una vivencia sana. No establezca temas tabú en su domicilio, éstos tienen a desarrollar inseguridades y temores que, únicamente sirven para agravar la situación final.
  5. Permita que su hijo pasee a su hermano y –tomando las medidas adecuadas- establezca lo más rápidamente posible vínculos de piel entre ellos.
  6. Establezca dentro de su agenda tiempos en los que se comparta con el hermano mayor.

A medida que vaya creciendo, los celos irán desapareciendo, sin embargo, la preservación de espacios adecuados a la edad de su hijo mayor en los que se primen las necesidades y gustos de éste por encima de las del hermano menor, son fundamentales para que, entre ellos, creen vínculos indivisibles, sólidos y duraderos.

Conclusiones

Los celos forman parte del ser humano, provienen de la inseguridad y la amenaza. No son racionales y, nunca se debe olvidar, que de lo que se trata es de transmitir al niño una enseñanza de vida. Si los celos se tornan agresivos o peligrosos, si su hijo comienza a experimentar una involución en los avances de su desarrollo o si, simplemente, los padres se sienten incapaces de manejar adecuadamente la situación, no dude en contactar con un especialista quien le dará las pautas a seguir como núcleo familiar, para superar esta situación sin que ninguno de los miembros –específicamente los niños- salgan dañados.

Fuentes | Guía Infantil
Foto | Un Beso

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