Una dieta rica en ácido fólico en la infancia, altera los marcadores genéticos de la obesidad

La ingesta excesiva de ácido fólico durante el embarazo, incrementa el riesgo de que los bebés sufran obesidad en edad adulta, sin embargo, este efecto se puede revertir si a los niños se les proporciona una dieta rica en ácido fólico.

Suplementación con ácido fólico

Un nuevo estudio desarrollado por expertos de la Universidad de Toronto, concluye que tomar una dieta rica en ácido fólico en la infancia altera los marcadores genéticos de la obesidad, propiciando que se reduzca el riesgo de sufrir obesidad en edad adulta. Los autores explican que la ingesta elevada de ácido fólico durante el embarazo podría incrementa el riesgo de que los niños sufran obesidad, sin embargo, este riesgo puede ser mitigado si los pequeños mantienen una dieta rica en ácido fólico.

Como sabemos, el ácido fólico se recomienda durante el embarazo para reducir la tasa de bajo peso de los recién nacidos, para reducir defectos congénitos en el corazón, para reducir la incidencia de algunos tipos de cáncer infantil y sobre todo para reducir el riesgo de que el bebé tenga una malformación congénita del tubo neural, la denominada espina bífida. El estudio realizado con roedores de laboratorio muestra, que el exceso de este suplemento durante el embarazo tiene algunos efectos indeseados, como por ejemplo el mayor riesgo de obesidad en la descendencia.

Los investigadores han observado que el exceso de suplementos vitamínicos durante la gestación de los roedores, daba lugar a una descendencia que presentaba características del síndrome metabólico. Lo más sorprendente es que una vez nacidas las crías de los roedores, si se mantiene la ingesta elevada en suplementos vitamínicos y sobre todo en ácido fólico, esta situación se puede revertir, es decir, que corrige el fenotipo asociado a la obesidad, se sugiere que este cambio es quizá debido a los cambios epigenéticos relacionados con la metilación.

En los roedores los resultados han sido constatados, lo que demuestra la plasticidad epigenética del hipotálamo, región cerebral que regula la liberación de hormonas, mantiene la temperatura corporal, u organiza conductas como la alimentación, la ingesta de líquidos, etc. El hipotálamo responde al consumo de ácido fólico no sólo cuando las crías eran fetos, también cuando ya han nacido.

En el estudio se alimentó a un grupo de roedores con una dieta estándar que contenía el equivalente a la ingesta recomendada de ácido fólico, los roedores nacidos se dividieron en dos grupos, al primero se le alimento con una dieta suplementada con la misma cantidad de ácido fólico que recibió la madre durante el embarazo, al segundo grupo se le proporcionó una alimentación normal. Tras el seguimiento se constató que el primer grupo tenía un peso corporal correcto, una mejor respuesta de la glucosa y además comía menos. En cambio, el segundo grupo tenía un peso corporal más elevado, comía más y la respuesta a la glucosa era más deficiente.

La investigación es interesante, ya que demuestra la plasticidad epigenética del hipotálamo y que se puede moldear para reducir el riesgo de obesidad y otros problemas de salud asociados a la ingesta de comida. Se supone que estos resultados se pueden trasladar a los seres humanos, de todos modos será necesario realizar nuevos estudios que ratifiquen los resultados y además, nuevas investigaciones realizadas con seres humanos, ya que no se descarta que la respuesta no fuera la misma. Posiblemente no tardaremos mucho en conocer nuevos datos sobre los beneficios de una dieta rica en ácido fólico durante la infancia. Podéis conocer todos los detalles del estudio a través del artículo publicado en Epigenetics.

Foto | Euthman

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