Tratar la asimetría craneal del bebé

La asimetría craneal es una característica que comparten muchos niños y son generalmente los padres los primeros en notar que hay un proceso de crecimiento asimétrico en la cabeza de sus pequeños aún cuando todo indica que se trata de niños saludables. Cuando la asimetría está presente el craneo del niño puede lucir de diferentes formas, en algunas ocasiones se nota un aplanamiento en la parte posterior de la cabeza, o sobre uno de los lados siempre teniendo en coincidente con la preferencia del niño de acomodarse para un lado u otro al recostarse o dormir.

En los últimos años los casos de asimetría craneal han aumentado notablemente convirtiendose en una situación incidente que tiene que ver con la campaña que indica que los bebés deben dormir boca arriba para evitar el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante que resulta en un riesgo cuando el niño duerme de costado o boca abajo. Cuando no se tenía en cuenta la posición del bebé al ponerlo al acostarlo lo más común era rotarlo o ir intercalando entre un lado y otro, por lo que la cabeza no sufría presión constante sobre solamente un punto único como ocurre al dormir boca arriba.

La Dra. Sherilyn Driscoll del Departamento de Medicina Física y Rehabilitación de Mayo Clinic indica:

“No hay duda que desde que todos empezamos a poner a los bebés a dormir boca arriba, la incidencia del síndrome de muerte infantil súbita disminuyó significativamente. Sin embargo, de manera simultánea aumentó la incidencia de la plagiocefalia posicional, o asimetría de la cabeza ocasionada por la posición que el bebé adopta para dormir”.

Lo cierto es que es un mal menor a pasar comparado al riesgo que se quiere evitar, y no debemos perder de mente que se trata de una condición sencilla de tratar pero que hay que hacerlo en un momento oportuno. Un niño con la cabeza asimétrica debe ser tratado mientras su cerebro aún se encuentra creciendo y ántes de que los huesos del cráneo se fusionen, momento en el que se cierran las fontanelas. Es en unos meses solamente que hay tiempo de tratar la anomalía, por lo que tanto padres como pediatras deben estar atentos a la forma de la cabeza del pequeño.

Para tratar la condición hay que permitirle al bebé pasar tiempo boca abajo durante el día y con supervisión para contrarrestar el efecto de dormir toda la noche boca arriba. Se debe mantener al niño despierto y entretenido, y en ocasiones se puede complementar con el uso de un casco para formar el cráneo, entre los 4 y los 6 meses de edad, luego de ese tiempo es muy poco lo que se puede corregir.

Vía | Mundo de Hoy
Foto |  tamakisono de Flickr

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