Top 5 para evitar el dolor de espalda mientras das el pecho

La zona dorsal sufre cuando se amamanta. Las malas posturas y los movimientos bruscos afectan esta área. Evitar malestares siguiendo estas recomendaciones.

Amamanta sin que sufra tu espalda

En las primeras semanas de lactancia, las tomas del bebé son tan frecuentes como prolongadas. Es probable que te centres únicamente en la adecuada alimentación de tu hijo. Sin embargo, necesitas cuidar también la salud de tu cuerpo. Por ello, apunta estos tips para prevenir dolores de espalda mientras das el pecho. 

Al nacer tu hijo te parecerá tan pequeño e indefenso que no querrás soltarlo. Además, te “pediré” de comer cama tres o cuatro horas, obligándote a moverte, doblarte o adoptar posiciones a las que posiblemente no estés acostumbrada. Todo el esfuerzo adicional podría generar dolencias en las vértebras de la columna. Evita que eso suceda atendiendo a estos 5 pasos básicos.

Trucos para prevenir dolencias durante la lactancia

Para que puedas disfrutar al máximo de tu maternidad, debes mantenerte sana, y eso implica tomar previsiones para que las malas posturas asociadas a la lactancia no hagan estragos en la zona dorsal. Sigue estas recomendaciones y no tendrás de qué preocuparte.

  1. Escoge un buen lugar. Descarta la idea de que cualquier asiento será funcional cuando de dar pecho se trata. Elige una butaca cómoda en la que no sientas que te hundes. Cerciórate de que tenga un respaldo apropiado y un buen reposapiés para darle descanso a tus rodillas.
  2. Mantén tu espalda recta, evita inclinarte sobre tu bebé. A muchas mamás les resulta “práctico” reclinarse hacia delante. No obstante, esta posición constituye un esfuerzo extra para la espalda, que ocasiona más dolor. Asimismo, se corre el riesgo de lastimar al niño porque todo el peso de la madre recae sobre él. Entonces, ¿cuál es la postura correcta? Busca que la boca de tu peque quede al frente de tu pezón. Si no es así, ayúdate con cojines o almohadones para que el chico pueda apoyarse. Descansa tu espalda en el respaldo. Ten presente que será un largo tiempo el que pasarás allí.
  3. Recuerda que el cambio de posición es una necesidad. No te encierres en una postura fija, pues variar entre unas y otras le dará descanso a tu espalda. En la noche opta por quedarte acostada y darle de mamar a tu hijito en esa misma postura.  Él también se sentirá a gusto. Mantén caderas, espalda y cabeza en ángulo recto, y apóyate sólo de un lado. Usa almohadas y cojines para conseguir más confort.
  4. Cuida las posturas aún después de las tomas. Si bien es necesario cuidarte mientras amamantas al bebé, procura extender las precauciones hacia otros quehaceres vinculados a la maternidad. Piensa en tu espalda y evita forzarla cuando asees o vistas a tu hijo. Tener un cambiador a la par de tu estatura te será muy útil. De igual manera, verifica qué tan liviano es el cochecito de tu hijo. Uno muy pesado te hará sufrir.
  5. Mantén la espalda recta y los hombros echados hacia atrás. Quizás lo escuchaste hasta la saciedad. Sin embargo, con los senos hinchados a causa de la leche, probablemente te resulte más fácil inclinarte hacia el frente. Si te cuesta mantener una postura adecuada, las almohadas de lactancia son un alternativa. Se coloca al niño encima de ellas, para que esté a la altura necesaria. Resultan idóneas para que tengas tus músculos relajados. No olvides caminar erguida. Eso también ayuda.

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