Subida de la leche

Lactancia materna

La denominada subida de la leche suele producirse a los dos o tres días después del parto sustituyendo al calostro, la estimulación que realiza la succión del bebé provoca un incremento de la prolactina, hormona que se encarga de estimular la producción de leche materna. Paralelamente también se incrementan los niveles de oxitocina, hormona estimulada por la succión del bebé que se libera en el torrente sanguíneo y actúa en las glándulas mamarias favoreciendo las contracciones musculares que provocan la secreción de la leche.

El proceso de la liberación de oxitocina empieza con la sensación de la succión en el pezón, estímulo que se transmite a través del sistema nervioso al hipotálamo, este a su vez estimula a las neuronas responsables de fabricar oxitocina para que aumenten su producción.

La subida de la leche puede provocar en ocasiones determinadas molestias pasajeras en los pechos, dureza, inflamación e incluso algo de fiebre. La mayoría de las mujeres pueden amamantar a sus hijos salvo en algunos casos en los que las mamas sufren la denominada agalactia, una ausencia total de la secreción de leche materna asociada al síndrome de Sheehan o infarto de la glándula pituitaria producido por una hemorragia postparto. Como hemos mencionado, el hipotálamo es uno de los elementos que intervienen en la producción de leche. Existen otros motivos por los que no se podría amamantar al bebé, pero de ellos hablaremos en posteriores post.

Como decíamos, las molestias de la subida de la leche son pasajeras y pueden aliviarse de forma muy sencilla. Antes de cada toma aplicar calor moderado a los pechos durante cinco minutos permitirá reducir la dureza de los pechos mejorando el agarre del bebé. También se pueden realizar suaves masajes que permiten relajar los músculos tensos por la estimulación sufrida por la oxitocina. Recuerda que es importante que el pecho de la toma se vacíe lo máximo posible, ya que se podría sufrir una ingurgitación, es decir, leche acumulada en el pecho que puede provocar dureza y dolor.

La ingurgitación puede solucionarse simplemente utilizando un sacaleches para vaciar completamente el pecho, la leche podrá conservarse y ser consumida posteriormente. Para evitar la ingurgitación sería conveniente amamantar con frecuencia al bebé, pero es su organismo el que decide cuánta leche succiona y cuántas veces la requiere, por tanto, tener a mano el sacaleches será interesante.

Foto | Daquella Manera

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