Regulación sobre el contenido en plomo y arsénico en los preparados para lactantes

La Comisión del Codex Alimentarius ha aprobado una regulación sobre el contenido en plomo y arsénico en los preparados para lactantes, a partir de ahora se limita aún más la cantidad de estos elementos presentes en los alimentos, a fin de prevenir los problemas de salud que pueden causar.

Alimentos con plomo y arsénico

Esta semana se ha aprobado en la ONU por la Comisión del Codex Alimentarius, una nueva regulación que tiene como finalidad proteger la salud de los consumidores y especialmente de la infancia, se trata de una nueva regulación sobre los valores máximos aceptables de plomo y arsénico que pueden contener el arroz y los preparados para lactantes.

Ya hace tiempo que se venía solicitando una legislación más restrictiva sobre el plomo y el arsénico en los alimentos, recordemos que en los niños y especialmente en los fetos y recién nacidos, estos elementos son especialmente perjudiciales. En el caso del plomo, puede provocar en el organismo efectos adversos profundos e irreversibles, afectando al cerebro y al sistema nervioso. Diversos estudios de los que hemos hablado en Pequelia concluyen que el plomo incrementa la agresividad, deteriora la memoria, provoca retraso en el desarrollo cerebral, etc.

En el caso del arsénico, un estudio nos mostraba la relación entre el arsénico y la mortalidad infantil, los fetos de las mujeres embarazadas que eran expuestas en mayor grado al arsénico, tenían hasta cinco veces más probabilidades de morir durante el primer año de vida. Pero también se pueden citar problemas como la diabetes, las enfermedades del corazón, problemas en el desarrollo, y como en el caso del plomo, puede dañar el cerebro y el sistema nervioso.

La regulación sobre el contenido en plomo y arsénico en los preparados para lactantes y alimentos en general, tiene como finalidad establecer unas normas internacionales de seguridad y calidad de los alimentos, a fin de promover alimentos más seguros y nutritivos en todo el mundo. Se ha determinado que en los preparados lactantes no puede sobrepasarse el 0,01 mg por kilo, se recomienda a los fabricantes que adquieran las materias primas en áreas donde se ha constatado que la presencia del plomo en el suelo y el medio ambiente es muy reducida.

En lo que respecta al arsénico que contiene el arroz, el máximo nivel permitido es de 0,2 mg por kilo, la Comisión del Codex Alimentarius explica que este elemento es absorbido por el arroz a través del agua y del suelo. Se habla especialmente del arroz porque es el cultivo que puede absorber más arsénico que otros tipos de cultivo, dado que la contaminación por arsénico en los campos de arroz asiáticos es preocupante, se invita a cambiar las prácticas agrícolas y evitar el riego con aguas subterráneas, aguas con un mayor contenido en sedimentos ricos en arsénico. También se recomienda no utilizar aguas fecales o aguas procedentes de pozos canalizados poco profundos.

La Comisión ha acordado desarrollar un nuevo código de buenas prácticas para ayudar a los países a cumplir las normativas, a fin de mejorar la calidad y seguridad de los alimentos destinados a los niños y lactantes. De todos modos, es interesante que la EFSA también presente un plan de trabajo para reducir aún más los límites de plomo y arsénico, y que la UE modifique nuevamente la legislación para asegurar que los fabricantes utilizarán materias primas de calidad y prácticamente libres de los elementos citados.

Podéis conocer más detalles de la nueva regulación adoptada por el CODEX Alimentarus a través de la página oficial de la FAO.

Foto | Jonas Nilsson

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