¿Qué prefieren hombres y mujeres, bebé niño o niña?

Pensar que los hombres quieren tener bebés niños y que las mujeres quieren tener bebés niñas es un modelo de familia común que muchos toman como cierto, pero ¿acaso es así?. No es raro al momento de ver a una pareja en la espera de un bebé oírles decir que no importa lo que sea con tal de que sea sanito y que nazca sin problemas, pero aparte de eso, ¿las preferencias entre hombres y mujeres están tan marcadas?.

Seguramente lo más importante después de todo es exactamente lo que dijimos anteriormente, que el bebé nazca bien y sin complicaciones de salud, luego si es niño o niña lo mismo da ya que es la misma felicidad, pero no podemos pasar por alto que en el fondo sí parece ser cierto que existen marcadas preferencias por un sexo o el otro, algo que está directamente determinado por el inconsciente de cada persona.

Es algo que en palabras del psiquiatra Germán Casas, puede definirse como el “hijo imaginario”, y es básicamente la fantasía que tiene todo ser humano que no tiene hijos de preguntarse cómo es que será un bebé suyo, una reflexión que por lo general comienza a gestarse a partir de la adolescencia que es cuando los individuos alcanzan el desarrollo reproductivo, aun cuando no estén listos para convertirse en padres.

“Tiene que ver con vivencias de la vida cotidiana, de cómo ha sido educada, lo que le ha tocado vivir, bueno y traumático. A partir de ahí se construye una imagen fantasiosa de un posible bebé, esta imagen está, de alguna manera, nutrida de lo más favorable, pero cuando a la persona se le pregunta la razón, no es capaz de decir por qué esa inclinación”.

Lo que determina lo que una persona imagina a la hora de tener un bebé es aquello a lo que está acostumbrado, por ejemplo, si una persona tenía hermanos varones seguramente elaborará un hijo imaginario varón, ya que se siente relacionada a este género y lo mismo ocurre en los casos contrarios. Otras personas por ejemplo sienten el deseo de tener un niño o una niña muy lindo o muy linda, o muy inteligente, en esos casos lo que se tiene es una versión mejorada de uno mismo proyectada hacia la descendencia.

En otras ocasiones las personas consideran que les hubiera ido mucho mejor si hubiesen nacido con determinado sexo, apariencia o características, por eso son precisamente esas cualidades la que idea en un hijo imaginario. Lo cierto es que contra la naturaleza no se puede hacer nada y muchas veces esas fantasías nada tienen que ver con el hijo real, pudiendo ocurrir que muchos se lleven una sorpresa. El especialista indica que en el pasado el momento del nacimiento era mucho más difícil si se tenía un hijo de determinado sexo cuando se esperaba otro, algo que ha cambiado ahora que se puede conocer el género del bebé antes del nacimiento.

“Gracias a las ecografías la aceptación del bebé es mucho mayor ahora. Incluso, desde el punto de vista psicológico, es recomendable saber el sexo de los hijos con antelación, porque si la fantasía era tener un niño y el embarazo es de una niña, es más fácil hacer un proceso de la persona que llegará. Se le puede asignar un nombre y preparar el feliz recibimiento”.

No podemos dejar de tener en cuenta que muchas veces la preferencia entre un sexo u otro puede estar definida por la cultura a la que se pertenece, para algunas sociedades lo mejor es tener niños, mientras que en otras lo que se ve mejor es tener niñas, por lo que los padres ya tienen un hijo imaginario muy marcado desde el comienzo.

Vía | ABC del bebé
Foto | love_K_photo

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