Qué es el la criptorquidia o testículo infantil no descendido

El testículo infantil no descendido es un trastorno que como indica su nombre, se caracteriza por un descenso incompleto de uno o los dos testículos. Se puede producir por un déficit de la hormona HAM (hormona antimulleriana), por haber nacido prematuramente, o por la exposición a pesticidas u otros agentes químicos.

Criptorquidia

La criptorquidia es un trastorno del desarrollo que se caracteriza por un descenso incompleto de uno o de ambos testículos a través del canal inguinal hacia el escroto y afecta a alrededor de un 4% de los niños. Los testículos se desarrollan en la cavidad abdominal mientras el feto se encuentra en el vientre materno, una vez formados, deberían descender hasta el escroto durante el tercer trimestre del embarazo, es un proceso que depende de las hormonas esteroideas, pero que en ocasiones no se lleva a cabo debido al déficit de la hormona HAM (hormona antimulleriana).

Se cree que la actividad hormonal irregular puede deberse a la exposición a pesticidas u otros compuestos químicos organoclorados, como ya hemos explicado anteriormente, estamos expuestos continuamente a este tipo de sustancias a través de la alimentación, del ambiente, del agua, etc., sustancias que incluso se detectan en la leche materna.

La criptorquidia o testículo infantil no descendido suele darse sobre todo en niños prematuros y la explicación es simple, la bolsa testicular desciende a su ubicación alrededor del séptimo mes de embarazo, y la interrupción de la gestación puede provocar que el niño nazca sin que la bolsa alcance su meta.

En la mayoría de los casos, el problema se suele solucionar por sí solo y cuando el bebé ha cumplido los nueve meses. En los casos en los que no se soluciona, se suele resolver con un tratamiento hormonal o mediante un tratamiento quirúrgico denominado orquidopexia, que permite a los cirujanos colocar el testículo en su ubicación.

Los casos de criptorquidia se procuran resolver cuanto antes, cuando el bebé tiene entre 12 y 18 meses, hay que tener en cuenta que si no se resuelve pronto, las probabilidades de sufrir en un futuro cáncer testicular se multiplican, además, se incrementa el riesgo de sufrir problemas de fertilidad en edad adulta.

El diagnóstico de la criptorquidia es sencillo, se procede a un examen físico, generalmente en las revisiones que se suelen realizar a los recién nacidos. Se palpa la zona para comprobar la presencia o ausencia testicular, aunque en determinados casos ya se busca directamente el problema, por ejemplo, si se tienen antecedentes familiares o enfermedades que también se asocian al testículo infantil no descendido, como la espina bífida.

Es difícil que la criptorquidia no sea detectada por los médicos en las revisiones, pero no se descarta que pudiera pasar, por ello, ante cualquier duda no estará de más consultar con el pediatra.

Foto | Salimfadhley

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