Primeros auxilios básicos (I)

Primeros auxilios básicos

Las caídas en los niños son algo habitual en los primeros años de vida ya que juegan con todo, se suben a todos los sitios y no tienen miedo a nada. Seguro que alguna vez se ha golpeado la cabeza con alguna mesa, ha tropezado con la alfombra o sus propios pies, se ha caído de algún columpio, ha tenido alguna caída de poca gravedad pero que ha necesitado ser atendida.

En estos casos lo primero que hay que hacer es mantener la calma ya que si ven que te pones nerviosa ellos se asustarán más, los pasos básicos para los primeros auxilios según la Cruz Roja es seguir la conducta PAS (Proteger el lugar, avisar al 112 y contar lo sucedido y socorrer al niño). Proteger el lugar significa que si estás cocinando y el niño se cae debes apagar el fuego primero o si hay hermanos pequeños dejarlos en un lugar seguro mientras atiendes al mayor, si ha sido en una carretera primero aleja al niño del lugar lo importante es evitar un segundo accidente y que la situación escape a nuestro control. Si la lesión parece grave o estás muy asustada llama al 112 ellos te aconsejarán o mandarán ayuda. Una vez que tenemos claro cómo actuar describiremos las lesiones más habituales.

Rasguños y heridas;

En los niños los rasguños son algo habitual se producen cuando el niño cae al suelo y se hace alguna herida al golpearse, para los simples rasguños lo primero es lavarnos nuestras manos para después desinfectar al niño, limpiar la herida con agua para arrastrar los gérmenes y con una gasa estéril o un pañuelo de papel limpio se empapa con yodo o mercromina y se da pequeños toques sobre la lesión siempre que no sea cerca de ojos, oídos o boca para evitar que el líquido entre dentro de los mismos. Nunca uses algodón ya que podrían quedar restos dentro de la herida e infectarse. Si el rasguño está en codos o rodillas que puedan ser expuestos a rozaduras posteriores cúbrelos con una gasa o esparadrapo.

Si es una herida sangrante y la sangre mana de forma abundante, sienta al niño o túmbale en el suelo por si se marea para que no se caiga y se haga más daño, si es en una extremidad ponla en alto. Coloca gasas o un trozo de tela limpio sobre la herida y comprímela durante unos diez minutos sin levantar para frenar la hemorragia, si las gasas se empapan no las quites, coloca más encima, diez minutos es lo que suele tardar el organismo en coagular y taponar la herida. Si pasado este tiempo sigue sangrando llama al 112 o acude a urgencias sin dejar de presionar. Si has conseguido detener la hemorragia lava la herida con suero o agua y desinféctala como anteriormente hemos descrito, si la herida tiene una separación de los bordes de más de un centímetro hay que ir a que le pongan puntos para evitar cicatrices. En la farmacia venden unos apósitos adhesivos que sirven para acercar los bordes de la herida sin sutura y sirven para heridas menores. Las heridas en la cabeza o en la cara suelen sangrar bastante y muchas veces son leves, no te asustes y limpia bien la herida para ver si es algo grave o no.

Foto| Mykola Velychko

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