¿Por qué llora mi bebé?

porque llora mi bebe

Cuando un bebé llora, los papás -especialmente los primerizos– se asustan, se ponen nerviosos y en ocasiones no saben qué es lo que le está pasando a su pequeño.

La respuesta es sencilla, los bebés lloran porque es una de las pocas maneras que tienen para poder comunicarse. Es algo simple que, con el tiempo, se comprenderá e incluso se podrá identificar cada tipo de llanto, con el motivo por el que se produce.

Como no queremos que los papás se pongan nerviosos en exceso, a continuación os damos algunos datos sobre los motivos por los que el rey de la casa llora sin cesar.

Motivos más comunes

Uno de los principales motivos por los que un bebé se pone a llorar es muy simple, tiene hambre. Aunque a principio puede resultar complicado, existen otras pistas que te pueden avisar de que el niño quiere comer, como que al colocarlo sobre la mamá busque su pecho. Cuando el bebé se pone a llorar debemos descartar en primer lugar esta opción, comprobaremos si tiene hambre. Es muy probable que mientras se le da de comer mantenga el llanto, pero hay que dejar un espacio de tiempo prudencial. Probablemente si se le llena el estómago, en poco tiempo se calmará y no llorará más.

Otra de las razones que pueden motivar las rabietas es que necesita que le cambien el pañal. Muchos bebés se sienten muy incómodos con el pañal sucio y como es lógico protestan. La solución es fácil. Aunque muchos de ellos no se sienten mal cuando están sucios y en ese caso no protestarán y solo nos daremos cuenta mediante otras pistas como el olor que despida el pañal.

¿Frágiles?, no tanto como pensamos

Por lo general, los recién nacidos tienen la necesidad de calor, se sienten muy cómodos cuando están muy abrigaditos, por este motivo a la hora de quitarles la ropa y que se genere un cambio de temperatura, también es lógico que protesten. Para evitarlo, se debe intentar que la habitación esté especialmente cálida, aunque a los adultos les resulte excesivo.

Aunque sean muy pequeños y parezcan frágiles y desprotegidos, también resultan muy inteligentes y usan todas las armas que tienen a su alcance para conseguir aquello que les hace sentir bien.

A los más chiquitines les encanta que les hagan mimos, sentir a sus papás, olerlos… Adoran estar en brazos, y aunque resulte inevitable querer tenerlos cogidos todo el día debemos tener en cuenta que si les acostumbramos a eso, después no querrán otra cosa.

Si el pequeño percibe que cuando llora se le coge en brazos, lo utilizará siempre como “chantaje” y no cesará en el llanto.

Cuando se encuentran cansados, también lo expresan y, una vez más, suelen hacerlo a través del llanto. Cuando se le saca de sus rutinas habituales o ha acudido mucha gente a verlo, esto puede provocar su agotamiento. Por eso es bastante probable que cuando se acerca el final del día, el bebé llore sin consuelo después de tanta actividad.

Los gestos del bebé: Cómo hablar con tu hijo antes de que él sepa hablar.
Autor | Acredolo, Linda
Editor | Ediciones Oniro, S.A.
Foto | Vivid Pixels

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...