Parálisis facial en el bebé al nacer

Una de las posibles lesiones que pueden sufrir los bebés durante el parto es la parálisis facial, un problema causado por la compresión que sufre la cara en su paso por el canal de parto. Es un problema que en la mayoría de casos se resuelve sin tratamiento durante los primeros días o semanas tras el nacimiento.

Lesiones bebés

Anteriormente hemos hablado de posibles lesiones que los bebés pueden sufrir durante el parto, como por ejemplo el Caput sucedaneum, problema causado por la rotura de los vasos capilares del cuero cabelludo, o la fractura de clavícula, rotura que se produce debido a la presión y las fuerzas mecánicas que se ejercen sobre el bebé al pasar por el canal de parto. Pues bien, hoy abordamos otro posible problema que los niños pueden sufrir durante su paso por el canal de parto, se trata de la parálisis facial.

La parálisis facial en el bebé al nacer, como en las dos lesiones anteriores citadas, es causada por la compresión que sufre la cara en su paso por el canal de parto. El nervio facial sufre una compresión que hace que el pequeño parezca que sufra una asimetría de su cara. En algunas ocasiones se desconoce la causa concreta por la que el bebé ha sufrido la parálisis facial, pero se sabe que en casos donde se ha producido un parto difícil, que el bebé sea grande, que se haya utilizado un medicamento para inducir al parto, o el uso de la anestesia epidural, aumentan el riesgo de sufrir el problema.

En ocasiones, en un parto normal se puede producir una compresión por un edema que se dé en la zona, el nervio es comprimido y como resultado se produce la parálisis. Esta asimetría facial se aprecia claramente cuando el bebé llora, la cara parece desviarse hacia el lado que no ha sido afectado y cuyo tono muscular es normal. Junto a la parálisis se pueden producir otros problemas, como por ejemplo, la reducción de la secreción salivar, sequedad en el ojo afectado por la parálisis y reducción del lagrimeo.

La principal complicación reside, sobre todo, en el tiempo en el que este tipo de problemas se solucionan, en algunos casos, en los más graves, puede ser de carácter permanente, aunque son muy poco frecuentes. Debido a la reducción del lagrimeo y la sequedad del ojo, se pueden producir complicaciones como las infecciones oculares. Por fortuna, en la mayoría de los casos los bebés se recuperan a los pocos días o semanas.

El diagnóstico es de carácter clínico, nada más nacer los especialistas observan el cuadro de desviación que sufre la cara del bebé cuando está llorando. Como decíamos, se suele esperar a que se solucione en unos días o pocas semanas, ya que en la mayoría de casos no se requiere tratamiento, pero si la evolución no es como se espera, es probable que se realicen otras pruebas para determinar si la parálisis tiene otro origen que no sea la compresión sufrida durante el trabajo de parto. Posteriormente se estudia el posible tratamiento a aplicar, ya sea de carácter médico e incluso quirúrgico en los casos de mayor gravedad.

Como en el resto de lesiones que se producen durante el parto, es prácticamente imposible prevenir este tipo de lesiones que suelen darse en los partos complicados y largos. El número de lesiones que un bebé puede sufrir durante el parto es mucho mayor de lo que podemos imaginar, en breve trataremos otro tipo de lesión que los bebés pueden sufrir durante el parto.

Foto | Jonny Hunter

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...