Obligar a los niños a comer

Alimentación infantil

Obligar a los niños a comer puede provocar que sufran sobrepeso a los tres años de edad, un nuevo estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Michigan (Estados Unidos) así lo indica. Según sus conclusiones, las madres que procuran que sus bebés coman bien (quizá en exceso) por temor a que no coman lo suficiente, tienen mayor riesgo de que sus hijos terminen sufriendo sobrepeso.

Para llegar a esta conclusión los expertos tomaron los datos de 1.218 madres que debían dar de comer a sus bebés mientras el grupo de expertos realizaba una grabación de 10 minutos. A las madres se les pidió que realizaran esta acción en tres ocasiones, a los 15, a los 24 y a los 36 meses de edad. De las grabaciones se desprende que aquellas madres que resultaban ser más “mandonas” y que pretendían obligar a los niños a comer, tenían hijos cuyo peso era mayor que el de las madres que no los obligaban.

Los expertos indican que la obligación provoca que en cierto modo desaparezcan las señales de saciedad que advierten al organismo del bebé que ya no es necesario comer más y que se ha cubierto su necesidad nutricional. Se obvian las señales enviadas por el cerebro y los pequeños, en cierto modo, comen de forma forzada, el temor de los padres a que no coman bien conduce al inicio del sobrepeso y podemos suponer que a medida que se desarrollan, el riesgo de padecer obesidad se incrementa.

En el estudio participaron madres con sus bebés de diferentes razas y estratos sociales, un denominador común era la situación económica y el estrato social, las familias menos pudientes tenían mayor riesgo de tener un hijo con sobrepeso. Un grupo de madres mantenían una actitud constante diciendo a sus hijos que comieran, otras madres no insistían y cuando consideraban que ya habían comido suficiente no les daban más de comer. Los investigadores invitan a los padres a que sigan las recomendaciones de los especialistas, proporcionen a sus hijos alimentos frescos y sanos y dejar que sean ellos quienes controlen cuánto tienen que comer (siempre que coman claro).

Evidentemente algunos niños no quieren comer y es un problema para los padres, conocer las necesidades nutricionales que puede tener un bebé es necesario, por tanto el asesoramiento del pediatra sobre la alimentación es algo muy importante a tener en cuenta. La actitud de los padres debe favorecer que los niños puedan seguir las señales enviadas por su cerebro en lo que respecta a saciedad. A través de la publicación American Journal of Clinical Nutrition podrás conocer más detalles del estudio que muestra por qué no es positivo obligar a los niños a comer.

Vía | Rpp
Foto | Greg Walters

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