Miles de bebés prematuros mueren en soledad

Aunque las posibilidades de los niños prematuros se han ampliado considerablemente, el nacimiento antes de término sigue siendo una de las principales causas de muerte infantil en los últimos veinte años, la mayoría de ellos no consiguen superar el primer mes de vida. Lo triste es que estos bebés pasan por grandes sufrimientos durante su paso por la vida, y según una reciente encuesta realizada por Unicef se ha podido saber que la mayoría de ellos mueren en soledad.

Zulma Ortiz, especialista en salud de la organización internacional, explica:

«Los prematuros son los bebes que nacen antes de las 37 semanas de gestación o con menos de 2,500 kg. Pero la gran diferencia en mortalidad se produce por debajo de los 1,500 kg. . Y cuando se analizan las razones de esta situación en un país como la Argentina, donde la gran mayoría (alrededor del 90%) de los partos se producen en instituciones, se advierte que esas muertes neonatales no se deben a la falta de tecnología o de equipamiento médico, sino a deficiencias organizativas de las instituciones, a la falta de conocimiento y al contexto socioeconómico y cultural de los padres».

Las chances de supervivencia de estos niños tiene que ver con el tipo de tratamiento que reciben, las diferencias entre medicina pública y privada o el tipo de desarrollo en neonatología con el que se lo puede tratar, pero en la mayoría de los casos aquellos que no lo logran son los que no cuentan con la participación de su familia durante su recuperación, factor que es considerado decisivo para que los bebés prematuros puedan seguir viviendo. Muchos centros de salud no permiten el ingreso de los padres de forma permanente en cuidados intensivos neonatales.

En un país como Argentina por ejemplo cuatro de cada diez servicios neonatales consideran a los padres de los niños prematuros como «visitas» por lo que se los admite solamente dentro de días y horarios preestablecidos, pasando por alto el hecho de que esos niños necesitan del contacto permanente con sus padres.

«Las maternidades no fueron planeadas con la idea de incorporar a los padres. Por un lado, en lugar de concentrar los partos para garantizar las condiciones obstétricas y la atención de personal altamente especializado, frecuentemente se disgregan en varias instituciones pequeñas que no pueden cumplir con estos preceptos. Por otro, existen barreras físicas, socioeconómicas y culturales por parte del equipo médico y de las familias.»

Los especialistas de Unicef hacen detalle en el desconocimiento general sobre las leyes y convenciones vigentes que amparan el derecho de todo padre a permanecer con su bebé durante el tiempo que dure su internación, donde deben ser obligatorias las salas de descanso para las madres y las sillas junto a las cunas para hacer más cómoda la espera.

Teniendo en cuenta que gran cantidad de estudios indican que el contacto afectivo e íntimo con el bebé prematuro es realmente primordial para que los pequeños puedan salir adelante, se ha desarrollado lo siguiente:

«Desde Unicef, basados en la maternidad Sardá, desarrollamos un «modelo de maternidad segura y basada en la familia. Insta a considerar a los padres como protagonistas del cuidado de los chicos. Ellos pueden no sólo asumir tareas como la alimentación de sus chicos por sonda nasogástrica, mientras las enfermeras se ocupan de los casos más críticos, sino realizar un «monitoreo paramétrico». Es decir, observar los pequeños gestos que permiten detectar precozmente problemas. Esto implica toda una transformación cultural»…»Que los padres sean «dueños de casa» es clave en la tasa de sobrevida de los bebes prematuros»…»En el imaginario popular, el bebe prematuro no escucha, no siente… pero en realidad está demostrado que escucha todo, siente todo… Hay que generar los mecanismos para que cada padre decida cómo va a cuidar a su hijo. Es su derecho».

Vía |  La Nación
Foto | Crecer Feliz

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