Luxación de caderas

Luxación de caderas

Aproximadamente el 0,5% de los bebés recién nacidos, presentan luxación de caderas. Una patología que normalmente detecta el pediatra en las primeras pruebas de diagnóstico del bebé mediante las conocidas como maniobras de Barlow y Ortolani, que simplemente consisten en hacer rotaciones con las caderas, abriéndolas y cerrándolas en busca de algún chasquido. Si el pediatra presiona el muslo con su dedo pulgar y nota que se le sale la cabeza del fémur, o por el contrario, si el fémur se  le vuelve a colocar en sus sitio al rotar una pierna, entonces el niño sufre una luxación de caderas.

Existen tres tipos de malformaciones en las caderas:

  1. Si la cabeza del fémur se  sale completamente del colito (lugar de la cadera donde se produce la articulación del fémur en la pelvis) es  una luxación.
  2. Si sólo se sale parcialmente del colito es una subluxación.
  3. Si la anomalía está en el colito, y no en el fémur, se trata de una displasia.

Otras señales  que  evidencian esta patología son la asimetría en los pliegues de las nalgas, la pelvis oblicua, la distinta posición de las piernas cuando el bebé esté en reposo, que una pierna sea más larga que la otra, que el espacio de separación entre las piernas sea un poco más ancha de lo normal o, en el caso de las niñas, que la línea media de la vulva presente cierta desviación. Estas son algunas pistas que nos pueden ayudar a diagnosticar el problema, pero es necesario realizar una ecografía al neonato para confirmar la lesión.

De ser así, hay que pedir inmediatamente cita con el ortopeda infantil para que inicie el tratamiento cuanto antes. El tratamiento más habitual y menos complicado es colocar al bebé un doble pañal que le mantenga las piernas separadas durante un tiempo, hasta que se le fortalezca la pelvis. Si esto no funciona, el ortopeda colocará al pequeño un arnés para que siempre mantenga las piernas separadas, ni siquiera se le quitará para cambiarle el pañal.

Hay bebés que tienen más probabilidades que otros en sufrir luxación de caderas. Se dan más casos en niñas que en niños, por cada chico hay cuatro chicas afectadas. También es bastante habitual tener esta lesión en los bebés que han nacido de nalgas, en los niños muy grandes y en aquellos que han sufrido un parto muy largo y complicado, así como los nacidos de embarazos múltiples o gemelares.

Via | pediatraldia
Foto | Sabrina Campagna

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...