Los ácidos grasos omega 3 durante el embarazo no reducen el riesgo de obesidad en los bebés

Una investigación demuestra que los ácidos grasos omega 3 en el embarazo no previenen el sobrepeso o la obesidad infantil, los resultados obtenidos en este estudio contradicen otros realizados anteriormente en los que se afirma que este tipo de ácidos grasos en la gestación, protegían a los bebés reduciendo el riesgo de que sufrieran sobrepeso u obesidad.

Dueta rica en ácidos grasos omega 3

Según la conclusión de algunos estudios realizados en el año 2011 y 2012, el consumo de ácidos grasos omega 3 durante el embarazo podría reducir y prevenir la obesidad infantil, además se apuntaba que un consumo elevado de este tipo de ácidos contribuía a reducir la hipersensibilidad alérgica y a favorecer el desarrollo cognitivo de los bebés. Pues bien, una nueva investigación realizada por expertos de la Universidad Técnica de Munich (Alemania), concluye que los suplementos de ácidos grasos omega 3 durante el embarazo no reducen el riesgo de obesidad en los bebés.

En esta nueva investigación participaron 208 mujeres embarazadas que complementaron su dieta con aceite de pescado rico en ácidos grasos omega 3, posteriormente se realizó un seguimiento a los bebés recién nacidos durante un periodo de 12 meses. Durante este tiempo los investigadores analizaron la distribución de la masa grasa o grasa abdominal en los niños, sin encontrar diferencias significativas con respecto a los bebés cuyas madres no habían tomado este suplemento durante la gestación. Los expertos realizaron la medición de los pliegues cutáneos de cuatro partes del cuerpo sin que hubiera diferencias en la suma total de materia grasa.

En las conclusiones del estudio se comenta que este suplemento se ha hecho popular por los beneficios que aporta al desarrollo neurológico del bebé, sin embargo, en lo que respecta a su influencia en la materia grasa, existen pocos estudios y son contradictorios.

Dado que el sobrepeso y la obesidad infantil se han convertido en problemas importantes, consideran que es necesario realizar investigaciones que permitan abordar el tema desde el momento en el que se concibe un bebé, de hecho, durante los dos últimos años se han realizado varias investigaciones sobre la prevención de la obesidad infantil desde el embarazo, podemos citar como ejemplo este estudio en el que se concluye que es necesario que las madres cuiden su salud metabólica evitando aumentar excesivamente de peso durante el embarazo para reducir el impacto que tiene en el bebé, o este otro en el que se demuestra que un embarazo con sobrepeso u obesidad incrementa el riesgo de que la descendencia sufra también obesidad.

Volviendo al estudio, como decíamos participaron 208 mujeres con un IMC de 22, se dividieron en dos grupos, el primero mantuvo una dieta normal, el segundo una dieta rica en ácidos grasos omega 3, lo que implicó una reducción del consumo de carne y por tanto una reducción de los ácidos grasos omegas 6. Los resultados, como ya hemos comentado, fueron negativos, una dieta rica en ácidos grasos omega 3 no previene la obesidad y no provoca alteraciones en la materia grasa.

Esto demuestra que los resultados de los estudios anteriores, realizados con animales de laboratorio, no se pueden trasladar al ser humano. En cambio, sí ofrecen otros beneficios como el mencionado desarrollo neurológico. Es evidente que se deben seguir realizando estudios que permitan mejorar la prevención de la obesidad infantil desde el embarazo. Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la revista científica The American Journal of Clinical Nutrition.

Foto | Silvia Orduna

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