Limpiar el exceso de mucosidad de los bebés

A través de este vídeo podréis aprender la técnica para poder retirar las secreciones mucosas del bebé consecuencia de un resfriado, utilizando un suero fisiológico.

En este vídeo nos explican la técnica para limpiar el exceso de mucosidad de los bebés, como sabemos, el exceso de mucosidad es un problema para que los pequeños puedan respirar bien, haciendo que tengan más problemas para comer o conciliar el sueño. El enfermero Adolfo Ibáñez nos muestra cómo se debe proceder a retirar los mocos, apuntando que no se debe realizar el procedimiento con frecuencia, sólo cuando los bebés tengan mocos.

El enfermero nos recomienda el suero fisiológico como medida más efectiva, ya que puede limpiar la zona nasal y la rinofaringe o nasofaringe, otros procedimientos como el uso de la perilla nasal sólo retiran la mucosidad alojada en la zona nasal, por lo que no es tan efectivo. Teniendo en cuenta que los bebés son propensos a los refriados y además nos encontramos en una época de mayor riesgo, los consejos que nos proporciona el enfermero serán de gran utilidad para muchos padres. La técnica para retirar los mocos de los bebés es sencilla, simplemente hay que tener acostado al bebé de lado e introducimos el suero por el orificio nasal superior, comprobaremos que el suero sale por el otro orificio.

Conviene poner al bebé boca abajo durante unos momentos sosteniéndolo, la idea es que se elimine todo el suero con las secreciones mucosas. Posteriormente se ha de realizar de nuevo el procedimiento pero esta vez acostando al bebé del lado contrario e introduciendo el suero fisiológico por el otro orificio nasal. Como podéis comprobar resulta muy sencillo, sin complicaciones, y las molestias que se ocasionan al bebé son mínimas. Retirar los mocos no sólo favorece el bienestar, también se reduce el riesgo de sufrir otras enfermedades, los mocos pueden provocar una infección y ocasionar enfermedades más severas como la sinusitis, la faringitis, etc.

En esta época del año tenemos la calefacción encendida, por ello el ambiente se reseca con facilidad pudiendo afectar a las mucosas y a las vías respiratorias de los bebés. Como consecuencia, se incrementa el riesgo de catarro. Como siempre recomendamos, un humidificador debe ser un pequeño aparato de uso obligado en las habitaciones infantiles, gracias a este aparato se logra crear un ambiente que ofrece un nivel adecuado de humedad, mejorando la función respiratoria del bebé y reduciendo el riesgo de sufrir un resfriado.

En Pequelia hemos hablado también de otros métodos, como por ejemplo el uso del aspirador nasal, manual o eléctrico, esta última opción resulta más cómoda, pero como decía el enfermero, no es tan efectiva como el suero fisiológico. Utilizar otros métodos, como los bastoncitos de algodón, deben evitarse, aunque se trate de retirar mocos secos, en su defecto existen unas pinzas nasales que nos ayudarán a realizar esta tarea.

Resumiendo, si el bebé está resfriado, debemos retirar la molesta secreción mucosa unas tres veces al día, hacerlo más veces podría causarle irritación y pequeñas heridas. Si vemos que la mucosidad no molesta al pequeño, puede comer y dormir bien, lo mejor será no retirarlos, ya que la mucosidad no molesta. En el caso contrario, procederemos a retirarlos ya que pueden provocar náuseas y terminar vomitando. De las tres veces indicadas, una será preferiblemente por la noche, facilitará que pueda dormir mejor, que no se despierte al no poder respirar por la nariz padeciendo una sensación de ahogo. Finalmente recordar que ante un resfriado, será interesante acudir al especialista médico para que nos proporcione los consejos más adecuados dependiendo de cada caso.

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