Leche materna pasteurizada vs leche de fórmula para bebés prematuros

A la hora de alimentar a un bebé prematuro, la evidencia científica demuestra que lo mejor es la leche humana para garantizar el desarrollo y la prevención de enfermedades, ya sea de la madre biológica o procedente de una donación, donde la leche ha sido sometida a procesos como la pasteurización, frente a otras alternativas como la leche de fórmula.

Leche materna donada

Para los bebés prematuros, la leche materna es el mejor alimento que pueden recibir, pero si las madres no producen suficiente leche o tienen complicaciones para poder brindar lactancia materna, se puede optar por la leche materna pasteurizada procedente de un banco de leche o por la leche de fórmula. En este caso, muchas madres optan por los suplementos de fórmula, otras prefieren la leche materna cruda o sin pasteurizar por considerar que aporta más beneficios a la salud.

En este sentido, un grupo de expertos del Instituto de Investigación Médica y de Salud de Australia Meridional (SAHMRI), ha realizado un meta análisis en el que se han revisado diferentes estudios para comparar la alimentación en exclusiva de bebés prematuros con leche materna donada y leche de fórmula. Merece la pena destacar que desde la década de los 80, se ha informado sobre los beneficios que tiene la leche materna pasteurizada para los bebés, protegiendo contra diferentes enfermedades y facilitado un mejor desarrollo y crecimiento, sin embargo, esta información no está actualizada y se sigue optando por la leche sin pasteurizar.

En este metaanálisis se pretendía determinar el impacto de la pasteurización de la leche humana en la morbilidad infantil, si la leche materna pasteurizada ofrecía efectos protectores y beneficiosos para los bebés, etc. El análisis cubrió la literatura científica posterior al año 1990, sobre los efectos de la leche humana sobre la morbilidad, especialmente en problemas como la enterocolitis necrosante, la sepsis de inicio tardío, la retinopatía del bebé prematuro, la displasia broncopulmonar y el neurodesarrollo en bebés nacidos tras una gestación de 28 semanas o menos. En el análisis se incluyeron estudios en los que el peso medio de los bebés era igual o menor a 1’5 kilos.

Los expertos revisaron en total 49 estudios observacionales que aglutinaban 14.950 bebés, además, se analizaron seis pruebas aleatorias controladas en las que participaron 1.472 bebés. Tras las revisiones oportunas, se constató claramente que la leche humana tiene un claro efecto protector contra enfermedades como la enterocolitis necrosante, ya que se pudo determinar una reducción del 4% de su incidencia, además de una reducción del riesgo de retinopatía grave del prematuro, una disminución del riesgo de sufrir sepsis de inicio tardío, etc.

Los expertos constataron que una dieta en exclusiva con leche materna procedente de la madre biológica o de la donación, era superior en todos los sentidos a la leche de fórmula indicada para bebés prematuros. Con respecto a la pasteurización, la evidencia no fue concluyente, pero los investigadores comentan que parecía no tener ningún impacto en determinados resultados del estudio, indicando que era necesario profundizar un poco más en el tema. En cambio, el consumo de leche materna o de leche materna donada por parte de los bebés, contribuyó con pequeñas mejoras en la morbilidad.

En definitiva, ante la imposibilidad de poder amamantar a un bebé prematuro, lo mejor es optar por la leche materna donada, aunque sobre el tema de la esterilización, como ya hemos comentado, parece que hay que profundizar más para constatar si existen diferencias significativas con respecto a la leche materna donada cruda o con la leche de fórmula. Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la revista científica Nutrients.

Foto | Raphael Goetter

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