Las toallitas húmedas para bebés pueden contribuir en las alergias alimentarias

Según los resultados de un estudio estadounidense, las toallitas húmedas, y concretamente el jabón que contienen, en combinación con otros elementos como el polvo ambiental (ácaros y moho) y alérgenos alimentarios presentes en las manos de los padres, pueden contribuir al desarrollo de alergias alimentarias. Por esta razón, recomiendan limitar el uso de las toallitas y que los padres se laven las manos antes de atender al bebé.

Alergias a los alimentos

Según los resultados de un estudio realizado por expertos de la Universidad Northwestern (Estados Unidos), las toallitas húmedas para bebés pueden contribuir en las alergias alimentarias. Basándose en la evidencia de que hasta el 35% de los niños que tienen alergias alimentarias sufren o han sufrido un eccema, los expertos plantearon la hipótesis de que la respuesta inmune de la alergia tenía su origen en la piel.

Los investigadores comentan que se trata de un gran avance en la comprensión de cómo se inicia la alergia alimentaria en una etapa temprana de la vida, relacionando una combinación de factores ambientales y genéticos que deben coexistir para desencadenar la alergia. Estos factores son: la genética que altera la absorbencia de la piel, el uso de toallitas limpiadoras para bebés que dejan restos de jabón en la piel, la exposición de la piel a alérgenos presentes en el polvo y la exposición tópica a alérgenos alimentarios, cuando se conjugan estos factores, los expertos comentan que se desencadena la alergia alimentaria.

Esta es una “receta” para el desarrollo de la alergia a los alimentos, receta que se puede alterar en el propio hogar minimizando el riesgo de que el niño sufra este tipo de alergia mediante la reducción de la exposición de la piel del bebé a los alérgenos alimentarios lavándose las manos antes de proceder a atenderlo, limitando el uso de toallitas húmedas y limpiando con agua los posibles restos de jabón en caso de utilizarlas.

En esta investigación se ha trabajado con roedores de laboratorio que tenían mutaciones en la barrera de la piel, los expertos expusieron la piel de los roedores a alérgenos alimentarios como los presentes en los cacahuetes, detectando que por sí solos estos alérgenos no provocaban ninguna reacción. Posteriormente se expuso a los ratones a las toallitas húmedas, a alérgenos de los alimentos y al polvo durante 40 minutos durante un período de dos semanas, los roedores tuvieron reacciones alérgicas en el lugar de exposición de la piel y en el intestino, e incluso sufrieron anafilaxia.

Las toallitas húmedas para bebés se identificaron como problemáticas, ya que dejan jabón en la piel y altera la primera capa formada por lípidos (grasas), que actúa como barrera protectora. Los investigadores comentan que es necesaria una disfunción de la barrera cutánea para desarrollar alergia a los alimentos en los roedores, pero existe un amplio espectro de disfunción de la piel que en su forma más leve se presenta simplemente como piel seca, pero que puede conducir a la alergia alimentaria con la combinación de factores antes descritos.

En pacientes con defectos en la barrera cutánea se producen cambios en las proteínas de la piel como resultado de mutaciones en los genes, mutaciones genéticas principalmente heterocigotas, es decir, que existe una mutación en una de las dos copias de un gen. Los roedores tenían esta mutación en barrera cutánea y al ser expuestos a la combinación de alérgenos alimentarios como las proteínas de los huevos o los cacahuetes, a los alérgenos del polvo (ácaros, moho, etc.) y al lauril éter sulfato de sodio, un detergente presente en las toallitas limpiadoras infantiles, se produjeron los efectos antes descritos.

Actualmente los investigadores están estudiando las respuestas moleculares de la piel a la exposición cutánea combinada con la genética, para poder determinar señales únicas en la piel que se producen durante el desarrollo de la alergia a los alimentos. Los resultados permitirán desarrollar estrategias de intervención para bloquear el desarrollo de estas alergias. Según explican aquí, los expertos de la Universidad Northwestern recomiendan que los padres limpien cualquier resto de jabón en la piel de los bebés, incluido el que dejan las toallitas húmedas, intentando limitar su uso. También recomiendan a los padres lavarse las manos a menudo, sobre todo a la hora de atender al bebé para evitar que entre en contacto con su piel determinados alérgenos.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...