Las galletas para bebés superan los niveles de acrilamida

Un estudio francés ha encontrado que algunas galletas para bebés superan los niveles de acrilamida marcados por la Unión Europea. Tres organizaciones que velan por los intereses de los consumidores denuncian este hecho, ya que la acrilamida es un riesgo para la salud (más para los bebés) considerado como agente cancerígeno.

Alimentos para bebés

La acrilamida es una sustancia que se forma con la cocción de los alimentos que contienen asparagina y azúcares reductores a temperaturas superiores a 120º C. Esta sustancia se metaboliza en el hígado transformándose en glicidamida, un compuesto considerado en muchos estudios como muy cancerígeno, de ahí que la UE quiera poner en marcha una estricta regulación sobre el contenido de esta sustancia que se puede encontrar en alimentos como las patatas fritas, las galletas, el pan o determinados alimentos infantiles, entre otros.

Hablando de alimentos infantiles, un estudio francés realizado conjuntamente por tres organizaciones francesas sin ánimo de lucro, SumOfUs, Changing Markets y WECF Network, con el propósito de promover la responsabilidad corporativa y la sostenibilidad, ha detectado que algunas galletas para bebés superan los niveles de acrilamida.

Las galletitas Nestlé para bebés a partir de 12 meses fueron identificadas como las de mayor contenido de acrilamida del conjunto de muestras analizadas, con 226’1 microgramos de acrilamida por kilogramo, superando el nivel de referencia establecido por la Unión Europea (200 microgramos de acrilamida por kilogramo) para los bizcochos y galletas para bebés. En la investigación se destaca que productos similares comercializados por Auchan o Hipp Biologique, contenían valores significativamente inferiores que no superaban los 30 microgramos.

Marcas como Picot o Carrefour se acercaban al límite establecido por la UE con 198’3 y 192 mg por kilo respectivamente. La investigación destaca que siete muestras analizadas de Hipp Biologique, un fabricante alemán especializado en alimentos para bebés, contenían menos de 30 mg/kg de acrilamida, sólo una muestra alcanzó los 96’3 mg/kg, aun así, muy por debajo de los valores marcados por la Unión Europea.

Teniendo en cuenta que la acrilamida es un compuesto peligroso y que puede afectar más a los bebés que a las personas mayores por su estado de desarrollo y fragilidad, es imperioso que se ponga en marcha un marco regulador que obligue a las empresas alimentarias a realizar serios esfuerzo para reducir el contenido de esta sustancia en los productos destinados a la alimentación infantil.

Las muestras se tomaron el mes pasado en diferentes supermercados franceses, y fueron analizadas por un laboratorio británico acreditado, por lo que no existen dudas sobre los resultados obtenidos. Los bebés son los más expuestos a este contaminante, y en algunos casos los valores de los productos superaban con creces lo establecido por la UE, siendo necesaria su retirada de las estanterías de los supermercados por suponer un riesgo para la salud, esto ocurrió en países como Croacia, Hungría, Eslovaquia, Eslovenia y Bulgaria.

Nestlé no ha comentado nada sobre los resultados, aunque es de suponer que revisarán su sistema de fabricación a fin de reducir los niveles de acrilamida. Dado que esta multinacional está presente en otros países como España, no estaría mal que alguna organización se encargará de analizar el contenido de acrilamida en las galletas para bebés que se comercializan en nuestro país. Podéis conocer más detalles de la noticia a través de este artículo publicado en el periódico digital La Depeche.

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