Las bacterias intestinales de la lactancia materna se relacionan con una mejor respuesta de los bebés a las vacunas

Según los resultados de una investigación estadounidense, la lactancia materna mejora la respuesta de los bebés a las vacunas, la razón es que la leche materna favorece la proliferación de bacterias beneficiosas del género Bifidobacterium, que hacen que el organismo tenga una mejor respuesta a las vacunas.

Lactancia materna y vacunas

Según los resultados de un estudio realizado por expertos del ARS, principal agencia de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, las bacterias intestinales de la lactancia materna se relacionan con una mejor respuesta de los bebés a las vacunas.

En el estudio realizaron un seguimiento a un grupo de bebés que fueron amamantados durante al menos 15 semanas, y que desarrollaron una gran colonia de bacterias del género Bifidobacterium, que resultan beneficiosas para el buen funcionamiento del organismo. Los investigadores observaron que estas comunidades bacterianas facilitaban una mejor respuesta a las vacunas en bebés de hasta dos años de edad.

La leche materna contiene un tipo de carbohidratos que favorecen el crecimiento de colonias de Bifidobacterium, uno de los mayores géneros de bacterias saprófitas de la flora intestinal, algo que comentábamos en este post sobre la importancia de la dieta infantil para establecer un sistema digestivo saludable. Hay que destacar que con los resultados de cada nuevo estudio que se realiza sobre la flora bacteriana de los bebés, se demuestra lo importante que es la composición de la microbiota, sin ir más lejos, hoy mismo hablábamos de la relación de la composición de la flora con el temperamento del bebé.

Los resultados de este nuevo estudio muestran que los bebés con los niveles más altos de Bifidobacterium, que fueron vacunados antes de las 15 semanas, tuvieron una mejor respuesta a las vacunas contra la tuberculosis, la poliomielitis, el tétanos y la hepatitis B (entre un 42% y un 107%), que los bebés con niveles más bajos de Bifidobacterium. A esto hay que añadir que esta mejor respuesta se mantuvo durante los 24 meses de edad, momento en el que se concluyó el estudio.

Los expertos comentan que saben que la respuesta de las personas a la vacunación varía mucho, difiriendo sustancialmente la protección que proporcionan las vacunas dependiendo de cada persona. Este descubrimiento podría ser una de las posibles razones de que se produzca esta variación, influyendo en la cantidad y duración de una respuesta a la vacuna recibida. Hay que decir que esta investigación no se ha diseñado para demostrar causalidad, pero sería interesante llevar a cabo otro estudio que sí la demostrase.

Los investigadores han descubierto que la respuesta inicial de las células plasmáticas y las células T responsables de general los anticuerpos ante las vacunas, es más fuerte en los bebés con un microbioma con elevadas colonias de bacterias del género Bifidobacterium. Una parte de los bebés del estudio fueron amamantados hasta los dos años de edad, aunque en este caso no se ha analizado la respuesta del organismo a otras vacunas que se administran a partir de esa edad, pero lo lógico es pensar que los resultados serían similares. Como ya hemos comentado en otras ocasiones, cada vez que se estudia la lactancia materna se descubren nuevos beneficios que demuestran la necesidad de que los bebés se alimenten con leche materna los dos años que recomienda la OMS.

Sin duda, es un interesante estudio y es probable que se siga investigando sobre el tema, podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la página oficial del ARS.

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