Laringitis aguda o crup

laringitis aguda

La laringitis aguda o también conocida como crup, es una inflamación de las vías respiratorias, que empieza por la laringe, baja por la tráquea hasta llegar a los bronquios. El término crup viene del tipo característico de tos, espasmódica.

La laringitis aguda se suele producir entre los tres meses y los tres años de edad, sobre todo por las noches y generalmente en los meses de frio, otoño e invierno, y su duración viene a ser entre 5 y 7 días. Aparece por un virus, transmitido por el aire, por toses, o estornudos, y en algunos casos por alguna bacteria que puede derivar en algo más grave, aunque hoy en día en los países desarrollados las vacunas evitan que esto ocurra.

La laringitis comienza cómo un resfriado, un par de días antes, con un poco de fiebre entre 37º y 38º, por lo que cuanto más tosa el bebé mejor ya que servirá para expulsarlos. El síntoma más llamativo de la laringitis es la tos que produce el bebe, que se asemeja al ladrido de un perro, la voz se le pone ronca e incluso a veces emiten un silbido al respirar.

Algunas soluciones que podemos adaptar en casa son

  • Humedecer el ambiente para ayudar al niño a respirar. Si tenemos, podemos usar humidificadores, o si no con un vasito al lado de la cuna y si se puede añadir un poco de eucalipto o menta para refrescar y así abrir las vías respiratorias mejor.
  • Asomar al niño a la ventana también le ayudará a respirar pero teniendo cuidado con las corrientes y por supuesto que esté abrigado.
  • El vapor que puede soltar un grifo de agua caliente también puede ayudar a calmarle.
  • Incorporar un poco la cuna facilitará que no se ahogue con los mocos.
  • Que beba muchos líquidos siempre es bueno, y limpiarle la nariz con una solución salina para evitar la congestión nasal y mantener en lo posible las vías respiratorias limpias.

Siempre hay que tener en cuenta que la tos es un mecanismo reflejo que mantiene limpias las vías aéreas, tráquea y bronquios, y es desencadenada por los mocos, no significa que sea obligatoriamente laringitis. Muchas veces simplemente es para expulsar los mocos ya que los bebés no saben sonarse como los adultos y es su manera de limpiarse por dentro, y principalmente si se da por las noches que es cuando los mocos resbalan por la nariz del niño hacia la garganta frecuente en los resfriados. Si el bebé tose dormido, no vomita y no se le ve molesto, no es motivo de preocupación.

De todos modos lo aconsejable en cualquier caso es visitar al pediatra que siempre podrá confirmarnos cuál es la enfermedad que padece el niño en ese momento, y nos podrá dar el remedio necesario para que el bebé sane lo antes posible.

Foto | soupstock

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