La lactancia materna es más eficiente en los tres primeros meses

A través de un nuevo estudio podemos saber que la lactancia materna en más eficiente en los tres primeros meses, también podemos saber que el tiempo entre tomas se alarga y la cantidad de leche ingerida por el bebé se incrementa de forma progresiva. Los resultados servirán para que los especialistas tengan una guía con la que aconsejar a las madres sobre la lactancia y evitar así que crean que no producen la suficiente leche o que el bebé no se alimenta adecuadamente.

lactancia materna

Un estudio desarrollado por expertos de la Universidad Western (Australia) determina que la lactancia materna es más eficiente durante los tres primeros meses de vida del bebé, durante ese periodo va disminuyendo progresivamente la cantidad de tomas, a la vez que aumenta la cantidad de leche que ingiere el bebé en cada toma. También se apunta que del tercer al sexto mes de vida, tanto las tomas como la cantidad de leche materna producida e ingerida se mantienen de forma constante.

Estos resultados contribuyen a conocer mejor los diferentes patrones que existen de la lactancia materna, siendo una especie de guía para los expertos, para orientar e informar a las madres sobre la lactancia e insuflando en ellas más confianza a la hora de dar el pecho. Recordemos que una de las dudas que tienen las madres sobre la lactancia materna es si el bebé toma suficiente leche, al reducirse el número de tomas tienen la impresión de que toman menos leche, cuando en realidad no es así.

Los expertos explican que los cambios en el comportamiento del bebé durante la etapa de la lactancia es algo normal, la variación en la frecuencia de las tomas no debe considerarse como un indicador de que se produce menos leche. Precisamente esta es una de las posibles razones por las que las madres dejan de amamantar a sus bebés, creen que no producen la suficiente leche y temen no alimentarlos bien, por lo que terminan ofreciendo leche de fórmula a los pequeños. Los investigadores explican que también se produce el caso contrario, si un bebé realiza muchas tomas, es señal de que no se produce suficiente leche y el pequeño no come lo que necesita en cada toma, el estudio demuestra que un mayor número de tomas no es necesariamente indicador de falta de leche.

En el estudio participaron 52 madres a las que se realizó un seguimiento en sus hogares para evitar que se alterara la rutina y un comportamiento diferentes de los bebés. El seguimiento se realizó entre dos y cinco veces cada día y durante los seis primeros meses de vida de los pequeños. Según leemos aquí, se constató que durante los tres primeros meses la frecuencia de las tomas fue disminuyendo progresivamente en 0’2 tomas semanales, en las primeras 13 semanas se pasó de 7’7 tomas a 6’6 tomas.

Con respecto al tiempo de cada toma ocurrió lo mismo, se redujo una media de un 20%, pasando de los 36 minutos durante las cuatro primeras semanas, a los 29 minutos cuando los bebés cumplían los tres meses de vida. Los expertos explican que según los datos, el tiempo empleado en cada toma se redujo en 0’6 minutos por semana.

Se observó que a medida que los bebés espaciaban los tiempos de las tomas, se incrementaba el volumen de leche que ingerían, a las 4 semanas de edad, entre toma y toma transcurría una media de 4 horas y 45 minutos, a las 13 semanas de edad la media se establecía en 7 horas y 35 minutos entre toma y toma. Es una investigación interesante que ayudará a despejar muchas dudas, los investigadores australianos presentarán los resultados en el IX Simposio Internacional de Lactancia Materna que se celebrará en Madrid el próximo mes de abril.

Podéis conocer más detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la página de la Universidad Ewstern, o en este artículo publicado en la revista científica Breastfeeding Medicine.

Foto | Benklocek

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