La introducción de sólidos en la alimentación del bebé se debe realizar en su momento

Según una nueva investigación, los alimentos sólidos se deben introducir en la dieta del bebé a los 4 o 5 meses de edad, con ello se logra reducir el riesgo de que desarrollen diabetes mellitus del tipo 1, antes o después de ese periodo, el riesgo se multiplica por dos.

Alimentación infantil

Una investigación realizada por expertos de la Universidad de Colorado (Estados Unidos) determina que la introducción temprana o tardía de los alimentos sólidos en el bebé se asocia al riesgo de desarrollo de diabetes del tipo 1. Este estudio muestra que la introducción de sólidos en la alimentación del bebé se debe realizar en su momento, ni antes ni después, de ese modo se reduce el riesgo de que los pequeños puedan desarrollar enfermedades como la indicada.

En la investigación se determina que el momento en el que se deben introducir los sólidos en la dieta del bebé es un factor clave, en el estudio se examinó la asociación entre la exposición perinatal infantil a la alimentación de sólidos y su correlación con la diabetes mellitus de tipo 1, antes de los 4 meses de edad y después de los 6 meses de edad. En ambos casos se constató un incremento significativo del riesgo de padecer la enfermedad, concretamente dos veces más que en los niños que empezaron a recibir los sólidos a los 4 o 5 meses de edad.

Los investigadores explican que no parece existir una ventana de seguridad, es decir, un periodo de introducción de sólidos que reduzca el riesgo a pesar de los datos obtenidos. Parece ser que numerosos alimentos y antígenos juegan un papel significativo para el aumento de sufrir diabetes del tipo 1, se determina que no existe una compleja relación entre el tiempo, el tipo de alimentos que reciben los bebés y el incremento del riesgo de la enfermedad.

Lo que sí parecen tener claro es cómo se debe realizar la introducción, por un lado se aprecia teóricamente una ventana de seguridad situada en los 4 y 5 meses de edad, por otro lado, la conveniencia de que paralelamente a la introducción de sólidos no se debe dejar de amamantar al bebé, con ello se reduciría la probabilidad de desarrollar diabetes del tipo 1, especialmente en aquellos niños que genéticamente son más susceptibles a la enfermedad.

Son unos primeros resultados y seguramente se seguirá investigando, la leche materna puede tener un efecto protector importante en la introducción de sólidos, por otro lado, se han de realizar nuevos estudios que certifiquen ese marco de seguridad, o si por el contrario, el menor riesgo está relacionado con la lactancia, el tipo de alimentos que reciben los bebés, etc. Podéis conocer más detalles del estudio a través del artículo publicado en JAMA Pediatrics.

Foto | Sanutri

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...