La huella del pie del recién nacido como herramienta de diagnóstico

Medir la huella del pie de un recién nacido es una herramienta de diagnóstico que marca la diferencia entre la vida y la muerte en los países en vías de desarrollo.

Diagnóstico precoz recién nacido

Cómo se saber si un recién nacido es prematuro o muy prematuro en un país en vía de desarrollo, unas semanas o días marcan diferencias significativas en lo que respecta a esperanza de supervivencia. Aproximadamente unos 15 millones de niños nacen prematuros y de ellos un 10% muere, lo que representa la muerte de un millón y medio de niños. Muchos no lograrán sobrevivir más allá de la cuarta semana de vida, los expertos aseguran que se podrían salvar muchas vidas simplemente con tomar una huella del pie del recién nacido.

Los expertos utilizan la huella del pie del bebé como herramienta de diagnóstico para identificar determinados problemas, pudiendo con ello mejorar la supervivencia. En los países desarrollados, madres y recién nacidos cuentan con los recursos necesarios, no ocurre lo mismo en países en vías de desarrollo, la falta de personal médico, controles, etc., hace que existan imprecisiones sobre la fecha del embarazo, por lo que no se sabe exactamente cuántas semanas del embarazo han transcurrido y si se trata de un bebé prematuro o muy prematuro.

Medir la huella del pie es un método sencillo que puede determinar las semanas que tiene el bebé y permite controlar el peso con más precisión. Si un bebé nace con un peso situado entre los 2’1 y los 2’4 kilos, es más vulnerable y puede contraer con más facilidad una infección o tener otro tipo de problemas de salud. Pero si no hay una báscula, ¿cómo se saber su peso? Gracias a programas como Mtunze Mtoto Mchanga (protege al recién nacido), se obtienen datos muy importantes para garantizar la supervivencia del bebé, se trata de colocar el pie en una tarjeta laminada que mide la huella del pie, en ella se muestran dos referencias, si la medida se encuentra entre ambas, se explica a la madre qué medidas debe adoptar para mejorar la probabilidad de supervivencia del recién nacido, si su tamaño es inferior al valor más bajo, 6’7 centímetros, se aconseja llevar al recién nacido al hospital.

Consejos tan simples como colocar al bebé prematuro contra la piel de la madre y recibir su calor, a partir de que se ha identificado que el pie es pequeño, puede representar la diferencia entre la vida y la muerte. Retomando los datos de nacimientos prematuros, según la OMS el 80% de los casos corresponden a bebés de entre 32 y 37 semanas de gestación, la mayor parte podría sobrevivir si recibiera el calor de la madre a través del contacto con la piel. Es más, se calcula que hasta el 75% de las muertes prematuras se podrían evitar con este procedimiento y no se tendría que recurrir a la incubadora o a los cuidados intensivos. De momento, el uso de la tarjeta para medir la huella del pie ha permitido ayudar a que muchos bebés puedan sobrevivir.

De momento se han realizado pruebas piloto en determinadas áreas de países como Tanzania, si esta estrategia demuestra su viabilidad, se extenderá a todo el país y probablemente a otros países en vías de desarrollo. Lo mejor sería poder contar con los medios oportunos y la asistencia médica, pero ante las carencias, herramientas como una simple cartulina para realizar una medición del pie del bebé prematuro, marca la diferencia entre la vida y la muerte.

Podéis conocer todos los detalles de la noticia a través de este artículo publicado en el periódico digital BBC.

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