La Comisión Europea reduce el nivel de vitamina D en los preparados para lactantes

Tras un dictamen de la EFSA advirtiendo del riesgo de que los bebés tomen exceso de vitamina D en los preparados para lactantes, la Comisión Europea ha modificado la legislación y reduce el contenido de esta vitamina a valores que garanticen la seguridad de los bebés. Además, se han modificado los valores de ácido erúcico, ya que en su momento se constató que los pequeños lo podrían tomar en exceso.

Vitamina D en la alimentación para lactantes

En 2017 destacábamos esta investigación de los Países Bajos, en la que se demostraba que los alimentos y suplementos para bebés enriquecidos con vitamina D, no contienen la cantidad que se indica en la etiqueta del envase, siendo muy elevada o muy reducida. Los expertos advertían del riesgo, ya que un exceso de vitamina D podría provocar una hipervitaminosis D, y la falta de esta vitamina podría derivar en algún caso de raquitismo. Los investigadores comentaban que era prioritario solucionar el tema cuanto antes.

En 2018 la EFSA (Agencia de Seguridad Alimentaria de la Unión Europea) apuntó, a través de un informe facilitado a la CE, el riesgo que suponía exceder los límites de vitamina D en la leche de fórmula. Ahora, la Comisión Europea reduce el nivel de vitamina D en los preparados para lactantes, publicando la información en el Diario Oficial de la Unión Europea, aunque no se indica nada sobre la inclusión de un sistema de control más exhaustivo que garantice que los fabricantes cumplen con las directrices.

Según las nuevas reglas, la leche de fórmula infantil debe contener como mínimo 0,48 microgramos (μg) por cada 100 kilojulios, o 2 microgramos por 100 kilocalorías (kcal). La cantidad máxima de vitamina D que un preparado puede contener no debe exceder los 0,6 microgramos por cada 100 kilojulios o 2,5 microgramos por cada 100 kcal. También se ha modificado el contenido de ácido erúcico (grasa monoinsaturada tipo ácido graso omega 9) en la fórmula infantil y de continuación, que a partir de ahora no deberá exceder el 0’4% del contenido total de grasas.

En su momento la EFSA advirtió que las fórmulas infantiles que contienen 3 microgramos de vitamina D por cada 100 kilocalorías podían provocar que algunos bebés de hasta cuatro meses de edad realizaran un consumo muy elevado de esta vitamina superando los márgenes de seguridad. Teniendo esto en cuenta, se puede decir que la CE ha tardado en adoptar las nuevas directrices, es prioritario que en este tipo de temas las soluciones se adopten cuanto antes.

Sobre el ácido erúcico, hay que decir que la EFSA consideró que el nivel de exposición en los bebés y niños pequeños era muy elevado, lo que podría suponer un riesgo para la salud, por tanto, se decidió que era recomendable reducir los niveles máximos de este tipo de grasa en las fórmulas infantiles y de seguimiento. Tan peligroso es el exceso como la carencia y hablando de esta cuestión, aunque la CE ha impuesto nuevas reglas, no habla de medidas de control, recordemos que se ha demostrado que los fabricantes abusan o se quedan cortos a la hora de añadir esta vitamina, no cumpliéndose la normativa que estaba vigente en ese momento.

Esta situación puede seguir igual que antes si no se adopta un sistema de control más riguroso, es necesario crear nuevas reglas que sancionen a quienes no cumplan con la legislación, etc. Podéis conocer más detalles de la nueva normativa a través del Diario Oficial de la Unión Europea.

Foto | Sander van der Wel

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