La cesárea pasa factura a las bacterias intestinales de los bebés

Los resultados de un estudio muestran que el trabajo de parto prolongado y nacer por cesárea pasa factura a las bacterias intestinales de los bebés, concretamente a la composición de la microbiota, dando lugar a la aparición de problemas como la obesidad o las alergias infantiles.

Causas de la obesidad infantil

Según los resultados de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Alberta (Canadá), la cesárea pasa factura a las bacterias intestinales de los bebés, lo que obliga a los expertos a buscar alternativas para restaurarlas. Según el estudio, el parto por cesárea y el trabajo de parto prolongado afectan a la microbiota intestinal del bebé, lo que puede tener profundas implicaciones en el resto de su vida como, por ejemplo, tener un mayor riesgo de tener sobrepeso y obesidad, de sufrir diferentes alergias infantiles, etc.

En la investigación, los expertos tomaron muestras de las heces de 1.667 bebés que formaban parte de un estudio denominado CHILD, un estudio longitudinal prospectivo que realiza un seguimiento a un grupo de 3.500 niños canadienses desde el embarazo y hasta la adolescencia con el fin de descubrir las causas fundamentales del asma, la obesidad y otras enfermedades de carácter crónico.

Los investigadores analizaron los diferentes detalles del nacimiento y su relación con el microbioma intestinal, los metabolitos, si tomaron lactancia materna, la función inmunológica y el riesgo de atopia, el IMC (Índice de Masa Corporal), etc. Todos estos factores fueron analizados a los tres y doce meses del nacimiento, pero también se realizó un análisis de la salud cuando los pequeños cumplieron uno y tres años.

Los expertos lograron encontrar una relación entre factores como el parto por cesárea y el trabajo de parto prolongado, con cambios significativos en el microbioma intestinal. Claro, que esto no es una novedad, recordemos que por ello se empezaron a practicar los denominados baños de flora vaginal para los recién nacidos, con el fin de conseguir que los bebés puedan tener esas bacterias beneficiosas que reciben de la madre cuando pasan a través del canal de parto, lamentablemente esta técnica es peligrosa.

El estudio mostró que los bebés nacidos por cesárea, tenían más probabilidades de tener una puntuación más alta en el IMC al cumplir uno y tres años. A partir de estos resultados, los investigadores determinaron que las vías de estas alteraciones, pueden conducir a un mayor riesgo de alergias y obesidad en un futuro a corto y medio plazo. Los expertos observaron los perfiles del microbioma de los bebés a los tres meses de edad, encontrando que una proporción alterada de bacterias Enterobacteriaceae y Bacteroidaceae eran las dominantes si los bebés tenían sobrepeso.

A los 12 meses de edad, los investigadores encontraron una relación más alta de las bacterias mencionadas y una colonización de Clostridioides difficile, siendo las principales vías que conducían al mayor riesgo de alergias infantiles. Los investigadores apuntan que las conclusiones son claras, lo que rodea el nacimiento de un bebé tiene importantes implicaciones para su futuro, ya que desencadena múltiples vías de colonización microbiana que conducen a problemas de salud en un futuro. Por eso se habla de la necesidad de buscar soluciones que restauren una correcta y normal microbiota después del parto, por ejemplo, un trasplante de microbiota fecal materno administrado por vía oral. De todos modos, son necesarias nuevas investigaciones en este sentido, no vaya a ocurrir lo mismo que pasó con los baños de flora vaginal.

Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de la página de la Universidad de Alberta, y en este artículo publicado en la revista científica Gastroenterology.

Foto | Mamma Loves

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