Hipogalactia, falta de leche materna

La hipogalactia o falta de leche materna es un problema que afecta a un 2% de las madres, sin embargo el porcentaje de hipogalactia falsa es bastante elevado y es una de las causas por las que se abandona la lactancia materna.

Producción de leche materna

La hipogalactia es un problema glandular que provoca la falta de leche materna (producción limitada) y por consiguiente, la imposibilidad de amamantar al bebé. Este problema puede aparecer tras el parto o después de haber abordado un periodo de lactancia materna normal. Las causas de este problema pueden ser varias, por ejemplo las de tipo idiopáticas, es decir, una interrupción espontánea de causa desconocida o por la falta de hormonas como la prolactina y la oxitocina, la primera se encarga de la producción y la segunda de la salida de la leche, aunque se pueden señalar otros motivos como por ejemplo el estrés que pueda sufrir la madre.

Hay que tener claro que aunque la producción sea reducida, es un alimento que aporta todos aquellos nutrientes esenciales que necesitan los bebés, gracias al preciado alimento se desarrolla el sistema inmunológico, se previenen enfermedades y se garantiza un desarrollo adecuado, por lo que es interesante recibir consejo médico sobre qué se debe hacer. Cuando una madre es incapaz de amamantar al bebé por sufrir hipogalactia, se recomienda el uso de leche alternativa, como la leche de fórmula, pero es mejor recurrir al servicio de los bancos de leche materna, ya que los pequeños recibirán un alimento mucho más preciado que la leche de fórmula u otro tipo de leches que no resultan recomendables.

La falta de leche materna es uno de los principales motivos por el que se abandona la lactancia materna, en algunos casos se sufre hipogalactia (sólo un 2%), en otros la causa es la inseguridad de las madres que creen que no producen suficiente leche y no alimentan adecuadamente al bebé. Cuando aparecen este tipo de dudas, lo mejor es acudir al especialista, profesional que determinará el problema y decidirá si realmente la producción es reducida y si el bebé está siendo bien alimentado. Hay muchos indicios que muestran si los pequeños son alimentados correctamente, la frecuencia y consistencia de las deposiciones es un primer signo, otro es la cantidad de orina producida, si el número de pañales que se utiliza está por debajo de lo habitual es un signo de que quizá no se alimenta correctamente.

Otros motivos que delatan la correcta o incorrecta alimentación son, el estado de ánimo del pequeño, la sequedad de la piel y su tono, la actividad… por supuesto, un indicador fiable es el incremento de peso interpretado mediante gráficas, que el percentil sea el correcto. Dentro de la hipogalactia se pueden considerar cuatro tipos, la verdadera, la resultante de no ofrecer correctamente el pecho, por una percepción errónea de falta de alimentación o por una enfermedad que padece el bebé.

Hablando de la hipogalactia verdadera, es aquella en la que por mucho que el bebé succione no sale leche, o si se utiliza un sacaleches la producción es muy limitada o nula. Ante esta situación hay que discriminar entre la hipogalactia que puede ser tratada y la que no tiene solución. En el primer caso se puede recibir un tratamiento hormonal que ayuda a mantener la producción de leche, en el segundo caso no se puede tratar por varios motivos, por sufrir el síndrome de Sheehan o necrosis de la hipófisis (algo muy raro), la falta de una de las hormonas mencionadas anteriormente como la prolactina, el déficit de tejido mamario, o la reducción mamaria en la que se han seccionado conductos.

En la denominada hipogalactia falsa, la madre está preocupada porque cree que no alimenta bien al bebé, a pesar de que este engorde correctamente y se encuentre dentro de los valores del percentil. Los signos que hacen sospechar a la madre son ausencia del goteo de leche materna de los pechos, que los bebés lloren mucho porque tienen hambre, la creencia de que el bebé no gana peso suficiente, considerar que la leche es muy aguada o porque el bebé está mucho rato mamando y considerar que es porque apenas produce leche. En este último caso y como sabemos, la lactancia se debe ofrecer a demanda, el bebé dejará de mamar cuando esté satisfecho y no existe un horario que determine el tiempo de succión. Como hemos indicado, muchas de las dudas que se presentan se resuelven en la consulta del especialista, la persona que mejor puede aconsejar y explicar sobre este tipo de cuestiones.

Consultar al pediatra por la alimentación es algo frecuente, como decíamos, algunas madres terminan dando el biberón creyendo que no producen suficiente leche, en consecuencia limitan el desarrollo y bienestar del bebé, algo que brinda la leche materna. El porcentaje de hipogalactias falsas es muy elevado y en consecuencia el abandono de la lactancia materna, en este sentido los profesionales trabajan informando a las madres para que tengan en cuenta los signos reales y no sus conjeturas, esa sensación de que no tienen suficiente leche y no alimentan bien a sus bebés.

Sobre este tema hay mucho más que hablar, esta es sólo una introducción que nos permitirá próximamente profundizar mucho más.

Foto | Benklocek

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