Higiene infantil extrema

Limpieza en casa cuando hay un bebé

Algo de lo que muchos padres pecan es intentar mantener una higiene infantil extrema, se trata de una sobreprotección que pretende evitar a toda costa que cualquier bacteria pueda atacar al organismo del bebé. Ropa, utensilios o el propio hogar se encuentran sujetos a una constante vigilancia y limpieza, convirtiendo el entorno del niño en un medio casi aséptico.

Hay personas fanáticas de la limpieza, tanto que unas simples motas de polvo se convierten en un verdadero problema si en el hogar se encuentra presente un niño, creen que manteniendo la casa inmaculada pueden evitar que el bebé pueda sufrir algún tipo de infección. La higiene infantil extrema no es recomendable para los niños, de hecho, todos los extremos son malos, una carencia de higiene también afectaría de forma negativa al bebé.

En el caso de la limpieza extrema, los padres muestran una sobreprotección que lo único que puede provocar es que el niño no desarrolle adecuadamente el sistema inmunológico. No hay que confundir los términos, una cosa es asear y otra esterilizar, no es recomendable en absoluto la eliminación total de microorganismos. Algunos microorganismos que se encuentran en el ambiente resultan beneficiosos y permiten potenciar el sistema inmunológico del niño, un ambiente totalmente aséptico termina a la larga favoreciendo las enfermedades y las alergias.

Para poderse encontrar sanos y fuertes, los niños también necesitan una dosis de microorganismos que faciliten la activación y el desarrollo de su inmaduro sistema inmunológico. La limpieza debe ser limpieza y no esterilización, aunque todo dependerá de cada niño, no se puede aplicar la misma limpieza en el hogar de un niño sano que en el hogar de un niño que presenta algún tipo de alergia o asma, en este último caso forzosamente si se ha de higienizar al máximo para evitar que sufra las consecuencias de los ácaros.

Es evidente que muchos niños están continuamente en contacto con el suelo, sobre todo cuando comienzan a gatear o aprenden a andar, y esta es una de las razones fundamentales por las que se extrema la limpieza ya que el contacto con los microorganismos es mayor que si se encontrara en la cuna, sin embargo, no es necesario limpiar a todas horas por los motivos que antes hemos indicado.

Nuestro criterio y nuestro sentido común son una buena guía para saber cuando debemos limpiar, también tendremos que valorar la situación, es decir, podemos tener algún animal de compañía, algo que nos obligaría a extremar la higiene del hogar infantil dado que ya no hablamos de microorganismos medioambientales. Los restos de heces o partículas de orina microscópicas de los animales podrían provocar una seria infección a los niños, además, en la casa aparecen más pelos animales que pueden ser tragados por el bebé.

Recuerda que todo tiene su medida, el aseo es muy recomendable, la limpieza extrema o la carencia de higiene son los dos puntos de exceso que debemos evitar. Los microorganismos también contribuyen al desarrollo de los niños.

Más información | Selestron76

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