El sobrepeso y la obesidad inciden notablemente a partir de los dos años de edad

alimentacion_bebe_obesidad.jpg

Un estudio realizado por la Asociación Asturiana de Pediatría de Atención Primaria, pone en evidencia la necesidad de que los padres tengamos una especial atención con la alimentación de los bebés. Según los datos proporcionados, el sobrepeso y la obesidad inciden notablemente a partir de los dos años de edad. Los expertos indican que esta es la etapa más crítica y que puede marcar el inicio de padecer obesidad en años posteriores. Para llegar a esta conclusión los expertos estudiaron exhaustivamente a casi 35.000 niños con edades comprendidas entre los 6 meses y los 13 años.

Se analizaron los datos registrados en las consultas de pediatría, peso, talla e IMC, tras cotejar los datos obtenidos se pudo comprobar que a partir de los 6 meses de edad, la obesidad ya hacia acto de presencia, de hecho, los datos mostraban que hasta el 10% de los niños con 6 meses de edad ya la padecían. Resulta bastante sorprendente esta conclusión teniendo en cuenta que todavía son lactantes y que es la leche de la madre la que fundamentalmente los alimenta.

Los bebés que contaban con dos años de edad presentaban un 18% de tasa de obesidad, un 19% a los tres años de edad, y así se puede comprobar que a más edad más elevada es esta tasa, por ello, acceder al origen del problema es fundamental. Los expertos han comprobado que la primera etapa más significativa es la de los 2 y 3 años de edad, a partir de este periodo, se enlaza la progresión.

En cuanto a la diferencia de la incidencia de la obesidad por sexos, se constata a partir de los 3 años de edad y además, conforme los niños se desarrollan se hace mucho más evidente. Para hacernos una idea, a los 3 añitos, un niño y una niña presentan más o menos la misma incidencia de sobrepeso y obesidad, pero a los 6 años, la diferencia alcanza hasta el 25% e incide principalmente en los niños.

Según los expertos, estos resultados no hacen más que evidenciar la necesidad de realizar un programa preventivo que pueda reducir la incidencia de la obesidad infantil, en este aspecto se hace muy necesaria la colaboración de los padres, ya que son ellos fundamentalmente quienes pueden cambiar la situación.

Somos los padres quienes debemos tener una especial cura de la alimentación que proporcionamos a nuestros hijos y siempre es interesante contar con ayuda profesional que nos asesore y nos pueda marcar el camino a seguir para evitar que en un futuro nuestro hijo padezca sobrepeso u obesidad, recordemos que de estos dos problemas se derivan muchas enfermedades que empeorarían la calidad de vida de nuestros hijos, algo que ningún padre quiere como legado para ellos.

Vía | Diario Médico
Más información | Monografías

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...