El consumo de lácteos en el embarazo reduce el riesgo de tener un bebé con bajo peso

Una investigación demuestra que el consumo de lácteos en el embarazo reduce el riesgo de tener un bebé con bajo peso. Según los resultados, incrementando en 100 gramos la cantidad de lácteos que se toman a diario durante la gestación, se reduciría en un 11’8 el riesgo de tener un bebé con un peso inferior a su edad gestacional.

Lácteos y bajo peso

Según una investigación realizada por expertos de la Universidad de Granada, las mujeres que durante el embarazo consumen productos lácteos, sea queso, yogures, leche, etc., reducen el riesgo de tener un bebé con bajo peso al nacer. Según los resultados obtenidos, incrementando en 100 gramos diarios el consumo de estos productos alimentarios, el riesgo se reduce en un 11%.

En esta investigación participaron 1.175 mujeres embarazadas sanas y dispuestas a realizar los cambios oportunos en su dieta y actividad física para ajustarse a los parámetros del estudio. Se realizó un seguimiento de las participantes a lo largo de todo su embarazo y hasta que dieron a luz. Los investigadores explican que el estudio demostró que uno de cada 8-9 embarazos tenía como resultado el nacimiento de un bebé con bajo peso, riesgo cuantificado en un 11’8%.

Los expertos constataron, tras analizar la alimentación, que este grupo de mujeres había tomado menos productos lácteos a lo largo del embarazo (513’9 gramos/día) que el resto de mujeres que tuvieron un bebé con peso normal (590’3 gramos/día). Como podemos comprobar, la diferencia entre unas y otras ronda los 100 gramos. Los investigadores apuntan la existencia de una correlación entre la cantidad de lácteos que se toma y la respuesta que se produce, en este caso el mayor o menor peso del bebé. A mayor cantidad de alimentos lácteos consumidos, menor es el riesgo de tener un bebé con un peso por debajo de su edad gestacional.

Con los resultados obtenidos se calcula que se podría reducir el porcentaje de recién nacidos con bajo peso de entre un 4’5% y un 39’7%, dependiendo de la cantidad de productos lácteos que se tomaran a diario. Este estudio parece mostrar que una estrategia que los médicos deberían seguir en las consultas, es aconsejar a las futuras mamás que tomaran abundantes alimentos lácteos, ya que con ello se evitaría el bajo peso del bebé, hay que recordar que el peso es determinante en la salud de los recién nacidos a corto y largo plazo. Cuanto menor es el peso según la edad gestacional, mayor es el riesgo de que los bebés puedan sufrir morbilidad, mortalidad perinatal u otros problemas metabólicos en el presente y en el futuro.

Identificar aquellos factores de riesgo del bajo peso, contribuye a adoptar estrategias para reducir la prevalencia del problema, en este caso, la ingesta adecuada de lácteos en el embarazo contribuiría a reducir el riesgo de que el bebé naciera con un peso inferior al correspondiente según la edad gestacional. Los expertos apuntan que, con un consumo de 600 gramos diarios de productos lácteos, por ejemplo tres vasos de leche, o dos vasos de leche y una porción de queso fresco, se podría evitar que uno de cada cinco bebés naciera con bajo peso.

Los investigadores explican que consumir lácteos durante el embarazo resulta muy importante, ya que estos alimentos aportan nutrientes que son necesarios para el buen desarrollo del feto. De hecho, organismos como la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria y la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, recomienda que las mujeres embarazadas incrementen el consumo de lácteos pasando de dos a tres raciones diarias.

Una cuestión que hubiera sido interesante tratar en este estudio es la participación de mujeres embarazadas que tuvieran algún problema de salud que pudiera afectar al peso del bebé al nacer para comprobar si esta regla también se aplicaría en este caso, como ya os hemos comentado, las mujeres participantes estaban sanas. Esto hace sospechar que se realizarán nuevos estudios para esclarecer algunas cuestiones que quedan en el aire. Merece la pena que las mujeres embarazadas sigan las recomendaciones nutricionales, se sentirán mejor, con más energía y los bebés se desarrollarán correctamente, con más posibilidades de nacer con un peso adecuado a la edad gestacional.

Podéis conocer más detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la página web de la Universidad de Granada.

Foto | Samovaari

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...