Dudas sobre la eficacia de los probióticos contra la enterocolitis necrotizante

Una revisión realizada por investigadores chinos sobre el papel de los probióticos contra la enterocolitis necrotizante en bebés prematuros, muestra que hay pocos datos concluyentes sobre los efectos positivos de los probióticos, siendo necesaria más investigación para esclarecer los posibles efectos adversos que tienen en el sistema inmunológico de los bebés.

Enfermedades en los bebés prematuros

Algunos estudios han concluido que los probióticos reducen el riesgo de muerte por enterocolitis necrotizante en bebés prematuros, un ejemplo es esta revisión de la literatura científica sobre el tema realizada hace tres años, que fue publicada en la revista científica JPEN (Journal of Parenteral and Enteral Nutrition). Pues bien, se vuelven a poner dudas sobre la eficacia de los probióticos contra la enterocolitis necrotizante en los bebés prematuros.

Según otra revisión de la literatura científica sobre los beneficios de los probióticos realizada por investigadores chinos de la Universidad de Pekín, los resultados que se han obtenido hasta el momento no son concluyentes, por lo que se necesita más investigación para establecer un estándar óptimo en la aplicación de los probióticos, así como conocer los posibles efectos adversos que pueden tener en el organismo de los bebés prematuros.

La enterocolitis necrotizante es una enfermedad que se caracteriza por causar una inflamación que provoca la progresiva destrucción de la mucosa que recubre las paredes de los intestinos, afectando especialmente a los bebés que nacen de forma prematura y son especialmente vulnerables. Esta enfermedad gastrointestinal es más grave cuanto más prematuro es el bebé, puede causar parálisis cerebral y su tasa de morbilidad y mortalidad es muy elevada.

En estudios realizados recientemente se ha descubierto que la disbiosis microbiana intestinal (desequilibrio de la flora intestinal), tiene un papel relevante en la patogénesis de la enterocolitis necrotizante. Esto ha llevado a los investigadores a analizar el papel de los probióticos en la reducción de la tasa de morbilidad y mortalidad de la enfermedad en bebés prematuros, los últimos análisis muestran que los datos sobre la seguridad y eficacia de los probióticos en las aplicaciones clínicas, no son concluyentes.

Así lo consideran los investigadores chinos tras revisar la asociación entre el desarrollo de la flora intestinal, la enterocolitis necrotizante en los prematuros, y el posible impacto preventivo que los probióticos pueden tener contra la enfermedad. Los expertos comentan que factores como el parto por cesárea, la alimentación con leche de fórmula, el período perinatal y los antibióticos postnatales, provocan un retraso en la colonización de la flora intestinal, lo que forzosamente aumenta la probabilidad de que los bebés sufran trastornos microbiológicos intestinales, así como enterocolitis necrotizante.

También se ha comprobado que la proporción del género de bacterias Clostridium, es mayor en los bebés con la enfermedad en sus etapas iniciales, en los bebés con la enfermedad en un inicio tardío, las proporciones del género de bacterias Shigella y Escherichia tienden a ser mayores. Este descubrimiento sugiere que la desregulación de la flora bacteriana precede como norma general al inicio de la enterocolitis necrotizante, lo que hace pensar que si se monitorizan los cambios en la flora intestinal, se puede predecir la gravedad de la enfermedad.

Los expertos comentan que aunque algunas investigaciones han informado que la diversidad microbiana intestinal en los bebés con la enfermedad tiende a ser significativamente más baja que en los bebés sanos, otros estudios no han encontrado diferencias estadísticamente significativas en la composición de la flora intestinal en bebés sanos y bebés con enterocolitis necrotizante. Según leemos aquí, la revisión apunta a numerosas dudas relacionadas con la aplicación de probióticos, que son microorganismos vivos, comentan que dado que el desarrollo intestinal es muy inmaduro, los riesgos para la seguridad de los bebés son mayores si se les administran probióticos, también puede producirse una transmisión de genes de resistencia a los antibióticos, ya que las bacterias probióticas podrían transferir genes resistentes a los medicamentos, a bacterias patógenas intestinales, lo que hace que estas bacterias desarrollen resistencia afectando gravemente a la salud de los bebés.

En definitiva, la revisión contradice a la comentada al principio y plantea muchas dudas respaldadas científicamente que hace necesaria la investigación en profundidad de los posibles efectos adversos de los probióticos en el sistema inmunológico de los bebés. Podéis conocer más detalles de la investigación a través de este articulo publicado en Chinese Journal of Pediatrics Contemporary

Foto | Cesar Rincón

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