Descubierta la conexión entre las experiencias sensoriales postnatales y el desarrollo cerebral

Un grupo de investigadores canadienses ha descubierto la conexión o relación existente entre las experiencias sensoriales postnatales y el desarrollo cerebral. Aunque el estudio se ha realizado con animales, los datos pueden trasladarse a los seres humanos, los expertos comentan que el descubrimiento podría servir para desarrollar terapias para los bebés que nacen con una distrofia muscular, ya que se ha constatado que muestran signos de deterioro en el aprendizaje y el desarrollo cognitivo.

Desarrollo cerebral de los bebés

Un grupo de investigadores de la Universidad de Toronto ha descubierto la conexión entre las experiencias sensoriales postnatales y el desarrollo cerebral, es decir, el vínculo existente entre el crecimiento cerebral temprano y las sensaciones experimentadas poco después del nacimiento. Aunque se trata de una investigación realizada con animales, los datos se pueden trasladar a los seres humanos.

Según los investigadores, las restricciones de movilidad o la falta de estímulos sensoriales afectan a la neurogénesis (producción de nuevas células cerebrales), así como al crecimiento cerebral, por lo que es muy probable que el aprendizaje y la cognición sean dos parámetros que se vean afectados negativamente. Los expertos comentan que han identificado una forma de retroalimentación neural que podría asociar el desarrollo del organismo con el cerebro, un descubrimiento que ofrece un nuevo enfoque para combatir los déficits antes comentados a fin de mantener un correcto desarrollo cerebral.

Las experiencias sensoriales de los recién nacidos son fundamentales para el desarrollo de su cerebro, ya que contribuyen en la maduración de los circuitos neuronales, sin embargo, hasta ahora se desconocía si estas experiencias sensoriales también tenían un impacto en la producción temprana de nuevas células cerebrales. En el estudio realizado con peces cebra en ambientes con iluminación reducida (algo que limita la estimulación visual) se descubrió que un entorno oscuro no afecta el crecimiento del cuerpo o del ojo, pero sí a la capacidad de las neuronas, dejando a los peces con una capacidad neuronal reducida que limita el procesamiento visual.

Además de las pruebas realizadas con una iluminación reducida, se han realizado otras con la movilidad, por ejemplo, con la reducción del espacio en el que se podían mover los peces, algo que produjo que se redujera el movimiento físico de los peces y una disminución en el número de células a partir de las cuales se debían crean nuevas células cerebrales denominadas células madre. En cambio, cuando se exponía a los peces a un ambiente en el que debían nadar a contracorriente, obligándoles a realizar un mayor esfuerzo físico, el número de células madre aumentaba de forma significativa.

En otros experimentos se ha mostrado que la sensación de movimiento detectado por las células sensoriales aumentaba la producción de células madre, si se bloqueaba el desarrollo de estas células sensoriales, se reducía el número de células madre en comparación con los peces que nadaban contracorriente. Esto cambia si se utilizan larvas de estos peces que estaban inmovilizadas, la cantidad de células madre aumentaba a pesar de que las larvas no podían moverse. Esto sugiere que las medidas para simular un mayor movimiento físico en niños pequeños podrían usarse para combatir una neurogénesis anormal durante el crecimiento temprano de su cerebro.

Los expertos comentan que se trata de un descubrimiento importante, ya que los pediatras y especialistas que trabajan en las unidades de cuidados intensivos neonatales a menudo utilizan la terapia de masajes para bebés nacidos prematuramente o que sufren determinadas enfermedades, algo que hasta ahora se realizaba por su utilidad, pero sin entender completamente las razones de los beneficios que brindaban. Los investigadores sugieren que la retroalimentación sensorial podría estimular la neurogénesis, que a su vez contribuiría en el desarrollo cerebral.

Los bebés que nacen con una distrofia muscular suelen mostrar signos de deterioro en el aprendizaje y el desarrollo cognitivo, saber exactamente cómo las experiencias sensoriales promueven la neurogénesis, podría ser de gran utilidad para desarrollar terapias postnatales que asegurasen el desarrollo de las neuronas en ausencia de los estímulos que suelen recibir los niños que nacen sin este tipo de problemas.

De momento, se trata de un estudio preliminar y serán necesarios nuevos estudios que ratifiquen los resultados y amplíen el conocimiento sobre la conexión entre las experiencias sensoriales postnatales y el desarrollo cerebral de los bebés, estos resultados podrían tener interesantes aplicaciones médicas que mejorarían la calidad de vida y la capacidad de los bebés que nacen con una distrofia muscular u otros problemas que puedan afectar al desarrollo neuronal.

Podéis conocer más detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la página web de la Universidad de Toronto, y en este otro publicado en la revista científica JNeurosci.

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