Cuidados para el bebé prematuro

Los bebés prematuros necesitan los mismos cuidados que un bebé recién nacido, pero con algunas diferencias. La primera de ellas es que no deben enfriarse. Un bebé prematuro pierde rápidamente el calor corporal porque no es capaz de mantener la temperatura. Es muy importante la limpieza, la ropita que lleve puesta, las visitas, leche materna y en general, mucho cariño y caricias para que su desarrollo y crecimiento sean los normales.

Los bebés prematuros que superan los dos kilos de peso suelen ser dados de alta del hospital si es que no tiene ninguna otra complicación. Una vez que llegan a casa deben recibir los mismos cuidados que cualquier bebé recién nacido con algunas particularidades. De entrada, un bebé prematuro necesita calor. Su organismo no es capaz de mantener la temperatura y es muy fácil que se enfríen. Por eso, en el hospital están en incubadoras y la temperatura es constantemente vigilada por sus cuidadores.

Los bebés prematuros necesitan de cuidados extras, cómo mantenerles el calor corporal.

También debemos tener en cuenta que la ropita debe ser cómoda y fácil de cambiar, ya que los padres deberán cambiar con más frecuencia los pañales y que le dé el calor suficiente. Por otro lado es muy importante mantener una limpieza a fondo en todo lo que rodea al bebé, incluso lavarse las manos antes de cogerle y cambiarle con mucha frecuencia el pañal para evitar cualquier irritación.

Es  muy importante que a un bebé prematuro no se le acerquen personas que estén o hayan estado constipadas en los últimos días (o enfermas en general): lo que para nosotros es un simple constipado para ellos puede ser un peligro importante para su salud. Por eso, es mejor que cojan al bebé lo menos posible y que las visitas sean espaciadas. Generalmente, sólo la familia más cercana debería cogerlo, al menos hasta que adquiera un peso adecuado.

Aunque sean pequeños, es bueno que les dé un poco la luz solar: un paseo si no hace viento ni frío o bien en casa si disponemos de un ventanal que nos permita darles un poco de luz natural, será suficiente. Por otro lado, para su alimentación es mucho mejor la leche materna, ya que contiene defensas y alimento fácil de digerir para ellos y muy necesario.

En su primer año de vida, el pediatra debe estar muy pendiente de su desarrollo y crecimiento. Debemos acostumbrarnos a distinguir cambios que puedan ser importantes, como por ejemplo: si vemos que le cuesta mucho despertarse, si se mueve poco cuando debería moverse, si vemos que tiene estreñimiento o que moja poco el pañal, si ves que presenta fiebre o bien hipotermia, que presenta un color azulado en la carita o bien que se ponga amarillo, etc.

No por ser pequeño no necesita de los mimos y caricias de sus papás. Demostrarle el cariño con besos, abrazos, canciones y palabras de amor con voz suave, para no sobresaltarlo, y caricias que le transmitan nuestro cariño son absolutamente necesarias para su maduración y crecimiento.

Foto por limaoscarjuliet en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...