Cuándo y cómo decirle adiós al pañal

No hay una edad establecida, pero eliminar el uso del pañal es un paso que tarde o temprano tendrá que dar el infante. Existen formas de llevar a cabo el proceso de manera sencilla y sin traumas para padres e hijos

Cómo cambiar el pañal adecuadamente al bebé

Fuente: theimpressivekids.com en Pinterest

Las técnicas para eliminar el uso del pañal en los infantes son múltiples, pero todas coinciden en una cosa: hay que armarse de paciencia. El tiempo que demore el niño en aprender a manifestar sus ganas de ir al baño, puede ser mucho o poco, dependiendo de cuán acelerado sea su desarrollo. Pero está claro que este proceso no debe acelerarse. Al contrario, los padres deben velar porque ese paso se dé de forma natural, respetando la madurez del chico y hallando los procedimientos más idóneos.

Psicólogos, maestros, niñeras y padres experimentados concuerdan en que independientemente del método, hay que ser firmes y mantener la calma. Cada peque es único, así que lo que haya funcionado con el hijo mayor, quizás no resulte con el resto. No se debe forzar la situación ni incurrir en acciones que causen retrocesos.

Generalmente, entre los 2 y 3 años de edad los bebés dan muestras de que están preparados para controlar sus esfínteres. Sin embargo, hay señales que son una clara muestra de que ya puedes iniciarlo en ese proceso, sin presiones ni traumas. Aquí no hay cabida para la desesperación. De a poco el pequeño logrará el objetivo.

Cuándo decir adiós a los pañales

A menudo, el chico empieza a sentir interés por el sanitario. Persigue a los adultos hasta el baño y muestra curiosidad por lo que estén haciendo. Es bueno dejarlo que tire de la cadena y explicarle lo que ocurre para que se mantenga interesado.

Otro indicio es que su pañal se encuentra seco por más de un par de horas. Es decir, ya aguanta las ganas, pero como aún no sabe ir solo al inodoro, hace sus necesidades en encima. Con revisarlo constantemente podrás verificar la situación. Igualmente, el horario para defecar cada vez es más predecible.

Si ya puede quitarse solo el pantalón y la ropa interior es buen síntoma. Igual, si avisa que se hizo caca o pipí. Esto quiere decir que se da cuenta de sus esfínteres y le desagrada estar sucio. Que pueda levantarse o sentarse solo en una silla es otro indicativo de que está listo para dar el siguiente paso.

Cómo proceder

Si ya es el momento de abandonar los pañales, lo primero que debes hacer es avisar a todo el entorno familiar. El apoyo y motivación del chico es importante, así que debe notar que se encuentra en una fase de crecimiento. Nada de regaños y malas caras.

Asimismo, es prudente que le compren ropa interior de tela suave (algodón), resistente y de diseños divertidos. También debe ajustarle bien, para que no se le caiga o apriete demasiado. La comodidad es necesaria para que le agrade su ropita nueva y le guste el cambio.

Hay quienes prefieren eliminar el pañal de una sola vez, sin vuelta atrás. Otros lo hacen paulatinamente, es decir primero en el día y poco a poco durante la noche. Eso depende de cada quien. Si funciona, porqué no aplicarlo.

Tener desinfectantes a mano y colocar un protector de colchón es indispensable. Lo siguiente es comprarle un vaso de cama o urinario infantil. También venden asientos para inodoro acolchados que se ajustan al tamaño del niño. El acompañamiento y supervisión de los adultos es vital cuando se usen estos implementos.

Dejarle que se tome su tiempo y no presionarle ayudará a facilitar la etapa. Tampoco hay que compararlo con otros infantes. Demostrarle cariño y respeto en todo momento, es esencial. Así el peque no mostrará resistencia. Al final sentirá un gran alivio y orgullo por su pequeño por lograr el objetivo.

Para obtener mejores resultados vale más establecer una rutina, y garantizar la estabilidad emocional del menor. Un trauma o un cambio en el estilo de vida, puede hacerle retroceder. Un recurso muy provechoso son los juegos, pero lo más importante es verificar que no existan problemas de salud que puedan desatar temores. Si el niño es extreñido, enfrenta fisuras o padece dolores, le costará más avanzar. Lo importante acá es buscar correctivos y hacerle entender la situación, para que él mismo pueda sumar esfuerzos a las soluciones.

El infante debe sentirse seguro, confiado, cómodo y motivado. Si el panorama se complica, hay que solicitar ayuda a los expertos y asesórate más sobre cómo quitarle el pañal a tu hijo. 

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...