¿Cuándo introducir sólidos en la dieta del bebé?

Los alimentos sólidos han de introducirse en la dieta de los bebés de forma paulatina. Los sólidos son complementos a la leche materna, por lo que éstos sustituirán los nutrientes que recibe el pequeño del pecho de su madre. Los padres siempre se entusiasman con los cambios que experimenta su bebé, pero el cambio de la alimentación quizá sea el más significativo e importante de todos.

Los expertos aconsejan no alargar en demasía el periodo de dar el pecho al bebé

Hace unos días comenté los tipos de comida que se le podían dar a un recién nacido y cómo su alimentación iría cambiando a lo largo de los meses. La dieta es de gran importancia para el desarrollo de los bebés, por eso hemos de prestar especial atención a los alimentos que les damos a nuestros pequeños. Muchos padres observan con entusiasmo cómo su niño o su niña va aceptado poco a poco nuevos alimentos. Sin embargo, hemos de ser bastante cautos a la hora de introducir comidas sólidas en la dieta infantil.

La Academia Americana de Pediatría recomienda no proporcionar alimentos sólidos a los bebés hasta pasado, al menos, el sexto mes de vida. Es importante dejar de dar el pecho al bebé lo antes posible, pues la lactancia proporciona anticuerpos contra enfermedades que el niño no desarrollará hasta que se alimente por sí mismo. Muchos expertos, en cambio, son partidarios de introducir alimentos sólidos cuando el bebé de muestras de interés por ellos. Y es que, muy a menudo, a los bebés les atraen hipnóticamente las comidas de los adultos: intentan coger alimentos, quieren jugar con los cubiertos, etc. En definitiva, están deseosos por probar cosas nuevas en este mundo nuevo.


La leche materna da una nutrición completa, así que a medida que el bebé se vaya destetando, tendrá que ir incorporando a su dieta alimentos de forma paulatina. Quiero decir que los alimentos sólidos se les han dar de uno en uno, pues de esta forma se puede detectar cualquier tipo de alergia o intolerancia. Si el bebé escupe el alimento, se muestra inquieto o se encuentra estreñido, es que aún no está preparado para incorporarlo a su dieta. Bien es cierto que, como dice la Academia Americana de Pediatría, los alimentos sólidos son un complemento a la leche materna hasta después del primer año. Sin embargo, existen nutricionistas, como Gill Rapley, subdirectora de la Iniciativa para los Bebés de UNICEF en Gran Bretaña, a la que ya mencioné en un post anterior, que no piensan así. Esta experta afirma que la introducción de alimentos sólidos ha de ser a edades más tempranas, pues así se evitan problemas de malnutrición. Según comenta, las papillas reducen la capacidad de masticar de los bebés y no permiten controlar exactamente los alimentos que se les están dando.

Dar nuevos alimentos al bebé es emocionante, pues es una forma de ayudarle a crecer. Cualquier evolución de nuestros hijos, sin duda, es muy importante, pero la de la alimentación es quizás la más importante de todas, ya que de ella dependerá el desarrollo físico, psíquico y social de nuestro pequeño.

Fuente: bebeshoy.com
Foto: makuneros en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...