Consejos contradictorios sobre cómo preparar la mezcla de la fórmula infantil

Según una investigación estadounidense, los organismos de salud proporcionan consejos contradictorios sobre cómo preparar la mezcla de la fórmula infantil, por lo que invitan a organismos como la FDA, la AAP, etc., a que se reúnan y formulen consejos estandarizados que no confundan a los padres.

Preparar el biberón

Parece que es necesario que las organizaciones nacionales e internacionales de pediatría y salud desarrollen un conjunto estandarizado de reglas sobre la preparación de las fórmulas infantiles, así lo consideran expertos de la Escuela Universitaria de Indiana (Estados Unidos). La razón de esta recomendación es que existen consejos contradictorios sobre cómo preparar la mezcla de la fórmula infantil, algo constatado en estas organizaciones.

Las contradicciones se centran en la temperatura a la que hay que calentar el agua, el tiempo de cocción y cómo se debe realizar la mezcla. Los expertos comentan que en algún momento de la vida del bebé, tomarán leche de fórmula, aunque ya sabemos que algunas madres sólo les dan el pecho a su bebé y no recurren a este tipo de preparados nunca, una gran mayoría no proporcionará el tiempo de lactancia recomendado por la OMS, cortando la lactancia materna para pasar a la lactancia artificial.

Las recomendaciones difieren sobre si se debe agregar la fórmula al agua cuando está hirviendo, o al agua cuando ya ha sido hervida y posteriormente enfriada, o que el agua se debe calentar pero sin llegar a hervir. Los investigadores comentan que los padres tienen muchas opciones en cuanto a dónde obtener información, con frecuencia buscan respuestas por su cuenta sobre cualquier duda que tengan acerca de los cuidados del bebé. Explican que se sorprendieron al ver la cantidad de consejos existentes sobre cómo mezclar la fórmula, pero más al constatar que las principales fuentes médicas proporcionaban consejos diferentes.

Algunos ejemplos, la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda hervir el agua durante un periodo no superior a 30 minutos, posteriormente hay que agregar la leche de fórmula (el polvo) y proceder a enfriar inmediatamente el preparado a la temperatura de servicio. Los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) de Estados Unidos recomiendan que el agua se caliente a 70 grados centígrados, se proceda a agregar la fórmula y enfriar el preparado, sobre todo si el biberón es para un bebé menor de tres meses, un bebé prematuro o que tenga problemas en el sistema inmunológico.

La FDA (Agencia de Medicamentos y Alimentación de Estados Unidos) recomienda hervir el agua durante un minuto y dejar que se enfríe antes de proceder a preparar la mezcla, también recomienda que se sigan las instrucciones que proporcionan los fabricantes. La AAP (Academia Americana de Pediatría) recomienda que el agua se hierva durante un minuto, dejar que enfríe a temperatura ambiente durante un máximo de 30 minutos, y posteriormente añadir la fórmula. Generalmente los fabricantes, recomiendan hervir el agua durante un minuto, dejar que el agua se enfríe a temperatura ambiente (hasta que alcance los 24 grados centígrados) y añadir el preparado.

Como se puede constatar, ninguna organización de salud coincide totalmente en el procedimiento, en todos los consejos existen variables, si no se ponen de acuerdo en algo que parece sencillo, como es preparar un biberón, podemos imaginar que ocurrirá con otras cuestiones. Los expertos opinan que se deben reunir los profesionales de distintas áreas para que desarrollen unas pautas conjuntas que consensúen objetivos como la seguridad, el crecimiento, el desarrollo infantil, etc.

¿Por qué esta variación en los consejos?, parece ser que la razón es la Enterobacter sakazakii o Cronobacter sakazakii que es como se denomina actualmente. Se trata de una bacteria relacionada con brotes de meningitis o enteritis especialmente en los bebés. Esta bacteria puede contaminar la leche de fórmula durante el proceso de fabricación y después de haberse realizado la pasteurización. Algunas recomendaciones son, según los expertos, poco realistas y pueden ser contraproducentes, sobre todo si por error se proporciona al bebé un biberón cuya temperatura le quemara. Un dato llamativo, cada día acuden unos 300 bebés a la sala de urgencias en Estados Unidos, por haberse quemado con agua caliente. Los investigadores comentan que es algo que puede pasar cuando los padres deben preparar ocho o más veces al día biberones para alimentar a los bebés.

Los expertos explican que el hecho de agregar la leche al agua hirviendo provoca que el polvo tienda a acumularse y cueste más realizar la mezcla, también apuntan la pérdida de determinados nutrientes ya que se desnaturalizan a determinadas temperaturas. En definitiva, parece obvio que es necesario que las agencias de salud se pongan de acuerdo y proporcionen consejos estandarizados, será interesante cotejar estos consejos con los que se proporcionan desde los organismos de salud europeos, a ver cuántas diferencias existen.

Podéis conocer todos los detalles de la investigación a través de este artículo publicado en la revista médica-científica Pediatrics.

Foto | Micah Sittig

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...