Con pezón plano o invertido se puede amamantar perfectamente al bebé

Tener el pezón plano o invertido no debe ser un impedimento ni una excusa para no amamantar al bebé, los expertos en lactancia materna brindan una serie de consejos con los que se logrará que el pequeño agarre el pecho y pueda disfrutar de los beneficios de la leche materna.

Lactancia materna, problemas y soluciones

Todavía hay madres que creen que tener los pezones planos o invertidos impide la lactancia materna, por lo que deciden optar por la alimentación con leche de fórmula, sin embargo, los expertos explican que con pezón plano o invertido se puede amamantar perfectamente al bebé. Cierto es que al principio surgen algunas complicaciones, pero se pueden superar con facilidad mediante la adopción de posturas de lactancia concretas, técnicas para sujetar el pecho o accesorios que facilitan modificar la forma de los pezones.

Como sabemos, los pezones se proyectan hacia el exterior de forma ligera cuando están en reposo, en el momento en que son estimulados por el bebé cuando empieza a amamantar, se hacen más prominentes a fin de facilitar la tarea de succionar. En el caso de las mujeres que tienen los pezones planos o invertidos esto no sucede, por lo que inicialmente se impide un correcto agarre de pecho, lo que hará desesperar a las madres.

Uno de los primeros consejos que se deben seguir es acudir al médico (matrona, pediatra…), es quien mejor puede asesorar sobre cómo solucionar el problema y facilitar que el bebé pueda realizar las tomas y recibir el mejor alimento del mundo. El procedimiento implica conseguir que el bebé se agarre al pecho desde el principio, nada más nacer hay que colocar al bebé piel con piel sobre el pecho de la madre y mantener ese contacto durante el mayor número de horas posibles. Esto aumenta significativamente las posibilidades de lograr un agarre espontáneo.

Otra posibilidad es dar el pecho adoptando la posición ventral o posición de crianza biológica, la madre debe estar semi acostada y el bebé debe situarse frente al pecho, siendo la posición más eficaz para lograr la lactancia en una situación de pezón plano y sin que pueda causar algún tipo de molestia a la madre. Claro, que existe un pequeño inconveniente, una limitación mecánica de la succión, pero no supone un problema significativo porque el bebé terminará acostumbrándose y después se podrán adoptar otras posiciones sin problemas.

La posición que se adopte debe favorecer que el pequeño pueda abrir bien la boca, de este modo se garantiza que podrá abarcar el máximo de superficie de tejido areolar, lo que facilita el agarre. La madre puede ayudar con un simple movimiento, basta con pinzar ligeramente el pezón con los dedos por detrás de la areola, lo que favorece que el pezón se proyecte al exterior, aumentando las posibilidades de agarre y amamantamiento. Hay una regla de oro que se debe cumplir, durante el proceso en el que se acostumbra al bebé a ser amamantado con los pezones planos o invertidos, en ningún caso se le debe dar el biberón u otros accesorios que irremediablemente truncarían el proceso de aprendizaje.

Sobre los accesorios que se pueden utilizar como ayuda, se puede citar un extractor de pezones o del que hablábamos hace unos años denominado Niplette, un elemento que ayuda a modificar la forma de los pezones para que se mantengan erectos y listos para el agarre. Claro, que no son soluciones muy recomendadas, ya que pueden ser molestos e incluso llegar a causar pequeñas lesiones en la delicada piel de los pezones. Por tanto, los primeros consejos proporcionados son los más adecuados y son los que brindan los expertos en lactancia materna.

Así que ya lo sabéis, los pezones planos o invertidos no son un obstáculo insuperable para amamantar al bebé, merece la pena esforzarse un poco para conseguir que el bebé pueda alimentarse con leche materna y obtener todos sus beneficios.

Foto | Mothering Touch

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