Cómo hacer más agradable la entrada a la guardería

El ingreso del bebé en la guardería es un proceso progresivo. Es para muchos padres la primera vez que se separan de sus hijos y la adaptación del niño a ese nuevo espacio debe realizarse paso a paso.

Pasos para la mejor adaptacion del niño a la guarderiaLa inserción de un pequeño en la guardería no es un proceso fácil ni para los padres ni para el niño porque implica una separación del infante de su grupo familiar durante un período de tiempo considerable. Sin embargo, hay maneras de hacer más amena la adaptación a ese nuevo escenario.

Si bien es natural tener algunas inquietudes y preguntarse sobre cómo se desenvolverá el bebé a lo largo del día con personas desconocidas, si será bien atendido, si hizo su siesta, si come bien o si podrá relacionarse con los otros niños, es necesario establecer una relación de confianza con los profesionales que acogerán al niño y plantear las dudas que se tengan.

En gran medida la estabilidad y tranquilidad de los padres también se transmite a su hijo, así que es necesario saber sobrellevar las angustias propias para no cargar al niño con preocupaciones extras. Los padres pueden visitar con antelación el espacio donde estarán los niños para conocer el ambiente y ganar más seguridad.

Adaptación paso a paso

Antes de comenzar a llevarlo a la guardería, es aconsejable hablarle al niño de la nueva etapa. Se le puede empezar a explicar, a través de cuentos, historias y dibujos animados, las actividades y juegos que realizará junto con otros niños mientras mamá va al trabajo, y también sería conveniente insistir en que en la tarde regresará a buscarlo para ir juntos a casa.

La adaptación a la guardería debe ser progresiva, se recomienda que al menos las dos primeras semanas los padres acompañen a los niños por unas pocas horas y paulatinamente vayan reduciendo su estadía para que el pequeño vaya asimilando el lugar y la situación sin el referente familiar.

Este período de acompañamiento puede prolongarse hasta un mes con el objetivo de que la ruptura no sea tan abrupta. La madre, por su parte, puede tomar algunas medidas de manera anticipada como por ejemplo preparar pequeños recipientes con su leche materna congelada para que el bebé no cambie su hábito alimenticio, además, se sugiere acostumbrar al pequeño al biberón para que sea más sencillo a la hora de darle de comer.

Para que el bebé no se sienta muy perdido también es bueno dejar una manta impregnada con su olor o algún peluche que le sea familiar. Siempre hay que despedirse del niño aunque ello sea el detonante para el llanto o alguna protesta. Este cambio de rutina no debe ser brusco, debe hacerse lo más ligero posible y basándose siempre en sostener la relación madre e hijo, padre e hijo.

Algunas ventajas de la guardería

Hay niños que logran amoldarse a la guardería rápidamente y sin mayores problemas, sin embargo para otros el proceso puede resultar más difícil, por ello es útil conocer si tu hijo presenta algunas dificultades para habituarse y así redoblar las acciones.

Es habitual que un niño llore y no quiera desprenderse de su madre al momento de entrar en la guardería, muchos intentan aferrarse a sus brazos e intensifican su llanto. Esto es sólo el reflejo de la angustia que le produce la separación debido porque no manejan el tiempo y observan ese distanciamiento como definitivo. Lo mejor es que los padres se concentren en darle confianza para que el niño logre insertarse y distraerse con los juegos y actividades.

Existen casos en los que el niño puede mostrar un retroceso en hábitos que había adquirido y, por ejemplo, volver a orinarse encima. La solución será insistir pacientemente y reconducir al pequeño para que controle sus esfínteres, ofrecerle seguridad con una actitud positiva y dedicarle más tiempo si es necesario para que su miedo y nervios aminoren.

Si pasado un tiempo el niño no consigue sentirse cómodo en el nuevo ambiente, podría pensarse la posibilidad de buscar otra opción y cambiarlo a guardería en la que se sienta mejor.

La guardería tiene puntos a favor que pueden ayudar al desarrollo de su hijo porque allí asimilará que hay normas sociales que respetar y empezará a ubicar afinidades entre sus compañeros y a identificarse con el grupo.

Además hay una serie de valores que adquirirá en esa etapa a través del juego y el contacto con niños de su edad como el respeto por el otro, la comunicación, la solidaridad, y a partir de allí creará lazos de amistad. Por su puesto, algunos de estos valores se adquieren dentro de la familia y la guardería vendría a reforzarlos.

Asimismo, se desarrollará la creatividad, la motricidad fina y gruesa con las actividades y juegos, así como sus sentidos porque se encontrará con juguetes nuevos, personas desconocidas, nuevas voces.

En este entorno, el bebé también ganará independencia porque no tendrá los ojos de alguien sólo para él como en el hogar, y deberá resolver pequeños problemas sin ayuda, como defenderse si otro niño le arrebata su juguete.

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